Cuándo empieza la Milan - San Remo 2026: perfil, recorrido, ciclistas favoritos y dónde ver
La Classicissima 2026 ya está aquí. Este sábado 21 de marzo, el pelotón profesional se enfrenta a los 298 kilómetros más largos y emocionantes del calendario ciclista en la 117ª edición de la Milán-San Remo 2026. El primer Monumento de la temporada vuelve a presentarse como el escenario perfecto para uno de los duelos más esperados del ciclismo contemporáneo: Mathieu van der Poel, bicampeón defensor, contra Tadej Poga?ar, el mejor corredor del mundo que aún persigue esta victoria esquiva.
Fecha y Horario de la Milán-San Remo 2026
La edición de este año se disputa el sábado 21 de marzo de 2026. El horario Milán-San Remo previsto sitúa la salida a las 10:00 horas (CET), con una llegada estimada a la Via Roma de San Remo alrededor de las 16:37-16:55 horas, dependiendo del ritmo de carrera.
¿Por qué sale de Pavía y no de Milán?
La Milán-San Remo 2026 vuelve a arrancar lejos de Milán. No es una solución puntual, sino una decisión consolidada. La organización ha fijado Pavía como punto de salida al menos hasta 2027, lo que confirma que el cambio ha pasado de ser una alternativa a convertirse en parte del modelo actual de la carrera.
Situada a unos 35 kilómetros al sur de Milán, Pavía ofrece un arranque más manejable desde el punto de vista organizativo. Pero la elección no responde únicamente a cuestiones deportivas, sino también a un equilibrio económico. La ciudad paga a la organización un coste anual (100.000€) para acoger la salida, lo que permite a RCS Sport garantizar la viabilidad logística del evento.
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Este cambio también tiene un efecto real sobre la carrera. El inicio desde Pavía introduce un primer tramo más limpio, con menos interferencias urbanas, lo que favorece un desarrollo más estable en los primeros kilómetros. Aun así, no altera la esencia de la prueba y el desgaste sigue acumulándose desde el inicio y la sensación de “larga aproximación” hasta la costa se mantiene intacta.
Recorrido: el eterno viaje hacia la Via Roma
Aunque el recorrido de la carrera sufre variaciones en cada edición, la Milán-San Remo 2026 mantiene la fórmula clásica que ha definido esta carrera durante más de un siglo. Son 298 kilómetros de tensión creciente, donde las primeras horas sirven como preludio silencioso antes de que la carrera explote.

El Paso del Turchino y la Riviera
Tras la salida, el pelotón se dirige hacia el suroeste por carreteras mayoritariamente llanas hasta encontrar el Passo del Turchino, situado aproximadamente a mitad de recorrido. En los primeros tiempos de la carrera, esta ascensión de 26 km al 1,5% era decisiva; hoy funciona más como un filtro inicial que genera los primeros nervios antes del descenso hacia Génova Voltri y la costa ligur.
Desde allí, la ruta serpentea hacia el oeste bordeando el Mediterráneo. Varazze, Savona y Albenga marcan el camino mientras el pelotón se reagrupa y las posiciones empiezan a importar.
Los Tres Capi: Mele, Cervo y Berta
A unos 50 kilómetros de meta aparecen los Tre Capi, tres pequeñas cotas costeras que van desgastando al grupo:
- Capo Mele (1,7 km al 4,2%) – 51,6 km para meta
- Capo Cervo (1,9 km al 2,6%) – 47,5 km para meta
- Capo Berta (1,8 km al 7,1%) – 39,5 km para meta
Ninguna de estas subidas es selectiva por sí sola, pero su acumulación va tensando el pelotón y posicionando a los favoritos de cara al tramo decisivo.
La Subida a la Cipressa (El primer filtro)
A 22 kilómetros de meta comienza la subida a la Cipressa: 5,6 km al 4,1% de desnivel medio hasta alcanzar los 240 metros de altitud en el pueblo que le da nombre. Aquí es donde los aspirantes menos favorecidos lanzan ataques desesperados, aunque rara vez la carrera se decide en sus rampas.

El problema para los atacantes son los diez kilómetros llanos que separan la Cipressa del Poggio, donde un pelotón organizado puede neutralizar casi cualquier ventaja. Aun así, la Cipressa ha ganado protagonismo en los últimos años: Poga?ar ya demostró en 2025 que está dispuesto a atacar aquí para romper la carrera antes de tiempo.
El descenso de la Cipressa también merece respeto. La bajada por la SP77 es extremadamente técnica, con curvas cerradas que exigen precisión absoluta. El italiano Niccolò Bonifazio alcanzó velocidades de vértigo aquí en su día; Jan Raas, en cambio, vio truncada su carrera tras una caída en 1984 que le dejó secuelas de espalda permanentes.
El Perfil Poggio di Sanremo (Donde se decide todo)
El Poggio di Sanremo es el juez final de la Classicissima. Sus 3,7 km al 3,7% de media comienzan a 9 kilómetros de meta y concentran toda la tensión acumulada durante casi 290 kilómetros.

El perfil Poggio di Sanremo presenta cuatro curvas de herradura en los primeros dos kilómetros, con la carretera estrechándose progresivamente. Justo antes de coronar, el gradiente se empina hasta el 8%, el punto donde los ataques decisivos suelen producirse. En 2025, fue exactamente aquí donde Van der Poel sorprendió a Poga?ar con una aceleración fulminante a 300 metros de la cima.
El descenso posterior es tan decisivo como la subida. Técnico, estrecho y con curvas traicioneras, exige nervios de acero y habilidad absoluta. Corredores como Matej Mohori? han demostrado que una bajada valiente puede compensar carencias en la subida.
Tras el descenso, los últimos dos kilómetros llanos transcurren por carreteras rectas hasta el giro a la izquierda a 850 metros de meta y el característico giro a la derecha a 750 metros que desemboca en la legendaria Via Roma.
Favoritos Milán-San Remo 2026
La Milán-San Remo hace tiempo que dejó de ser una carrera para velocistas. Ya no basta con ser el más rápido ni el más fuerte en una subida concreta. Hoy gana quien mejor entiende cuándo moverse, y en ese terreno hay el nombre de Mathieu van der Poel sobresale por encima del resto.
El neerlandés no solo llega como vigente ganador, sino como el corredor que mejor ha descifrado el nuevo guion de la carrera. Su capacidad para absorber ataques en el Poggio y responder con la misma agresividad le permite competir sin depender demasiado de factores externos como el viento o el ritmo de carrera. Incluso cuando Poga?ar ha intentado llevar la carrera al límite, Van der Poel ha demostrado que puede seguirle sin entrar en pánico y, en el momento clave, cambiar el rol de perseguidor a atacante. Ese control de los tiempos es lo que le convierte en el gran referente.
Además, su estado de forma parece alineado con ese objetivo. Ha mostrado solidez en el arranque de temporada y llega con una preparación muy medida, algo fundamental en una prueba donde el desgaste acumulado pesa más que cualquier dato puntual. A su alrededor, Alpecin-Deceuninck presenta un bloque que le permite correr sin presión. Si la carrera no se rompe, tienen velocidad para resolver; si se endurece, siguen teniendo presencia en el grupo delantero.
En el otro lado está Tadej Poga?ar, el corredor que más ha empujado para cambiar la naturaleza de la Milán-San Remo. Su relación con esta carrera es casi obsesiva y siempre está en el desenlace, pero siempre le falta ese último paso. La evolución de su planteamiento es evidente. Ha pasado de esperar al Poggio a intentar dinamitar la carrera mucho antes, especialmente en la Cipressa, donde busca eliminar a los sprinters y reducir el grupo a un escenario más favorable.
Sin embargo, su margen sigue siendo mínimo. La propia estructura del recorrido juega en su contra, porque incluso después de un ataque contundente en la Cipressa, existe terreno suficiente para que el grupo vuelva a organizarse antes del Poggio.

En ese equilibrio aparece Filippo Ganna, un corredor que nunca parece dominar la carrera pero siempre acaba formando parte de ella. Su oportunidad pasa por un final reducido donde pueda jugar sus cartas sin necesidad de haber sido el más fuerte en la subida.
En paralelo, hay perfiles que no parten como favoritos absolutos, pero que pueden alterar el desarrollo de la carrera, como Wout van Aert. Su perfil encaja perfectamente con lo que exige la carrera, pero su rendimiento reciente deja dudas. Tom Pidcock también es uno de ellos. Su capacidad para moverse fuera del guion, especialmente en el descenso del Poggio, le convierte en una amenaza constante. No necesita que la carrera siga un patrón lógico, y de hecho cuanto más caótica sea, más opciones tiene de aparecer en el momento decisivo.
El Duelo Van der Poel vs Poga?ar San Remo 2026
Al final, todo vuelve al mismo punto: la Milán-San Remo no se decide por quién ataca, sino por qué ataque consigue continuidad. Si la carrera se rompe de verdad antes del Poggio, el escenario favorece a un corredor como Poga?ar. Si todo se mantiene controlado hasta la última subida, el terreno vuelve a inclinarse hacia Van der Poel. Y si hay reagrupamiento, el abanico se abre y entran en juego perfiles completamente distintos.
¿Dónde ver la Milán-San Remo 2026 por TV?
Para los aficionados que se preguntan dónde ver Milán-San Remo 2026, en España Eurosport (disponible también a través de Max) ofrecerá la retransmisión completa desde la salida en Pavía, con cobertura intensificada en las horas finales.