Pogacar ganó con la bici rota, los frenos rozando y el cambio bloqueado tras la caída
La victoria de Tadej Pogacar en la Milán-San Remo 2026 ya era extraordinaria por sí sola, pero los detalles que han salido a la luz después de la carrera la elevan a un nivel aún más difícil de explicar. El esloveno no solo ganó tras una caída antes de la Cipressa, sino que lo hizo con la bicicleta bastante dañada y con los discos de freno rozando constantemente.
Pogacar ganó San Remo con la bici rota y sin saberlo
Según explica Bostjan Kavcnik, mecánico del equipo UAE Team Emirates-XRG, al periódico esloveno DeloLa caída se produjo en el lado izquierdo, justo antes de uno de los puntos clave del recorrido. Y más allá de la equipación rota que vimos en directo, el golpe también afectó al cuadro, que llegó a fisurarse. Pero el equipo no realizó ningún cambio porque el propio corredor no detectó la gravedad del problema en ese momento.
“Si Tadej hubiera sabido en qué estado estaba la bicicleta, no habría bajado de una forma tan agresiva que ni siquiera Tom Pidcock podía seguirle”.
Los discos de freno además se desalinearon y rozaban constante (la bici se iba frenando), lo que implica una pérdida directa de rendimiento en cada pedalada. En una carrera donde cada vatio cuenta, ese detalle adquiere una relevancia enorme.
RECOMENDADO
Récord en la Cipressa, ataque sentado a 800W y sprint a 1.250W: así conquistó Pogacar San Remo
El Protone Icon vuelve con MAAP en una edición limitada que apuesta por diseño y rendimiento
Nuevo rival para Van der Poel, Del Toro aparece por sorpresa en la E3
Zéfal Adventure, la mini bomba que quiere sustituir a una de pie en plena ruta
Bec Henderson y Anton Cooper amplían su hegemonía: 13 y 11 títulos en XCO

“Su cuadro se rompió en la caída y el disco rozaba con la superficie de frenado”.
Con ese contexto, lo que sucedió en la Cipressa cobra otra dimensión. Pogacar tuvo que remontar posiciones, tomar trazadas más largas en varias curvas y aun así marcó el ascenso más rápido registrado en esa subida. Todo ello con una bicicleta que no estaba en condiciones óptimas.
A ese escenario se sumó otro problema añadido. El cambio electrónico entró en modo de protección tras la caída, bloqueando el sistema. Durante unos segundos, el esloveno quedó atrapado en un desarrollo duro, obligado a relanzar la marcha sin poder cambiar de marcha con normalidad. Fue él mismo quien solucionó la situación en plena carrera.

“Tadej volvió a poner el cambio en funcionamiento él mismo, no notó nada más extraño y por eso no cambiamos la bicicleta”.
Ese cúmulo de circunstancias hace todavía más difícil de entender lo que ocurrió después. En el Poggio fue capaz de soltar a Mathieu van der Poel en el momento clave y terminar resolviendo la carrera al sprint frente a Tom Pidcock. Todo ello sin una bicicleta en perfecto estado.