Récord en la Cipressa, ataque sentado a 800W y sprint a 1.250W: así conquistó Pogacar San Remo
La victoria de Tadej Pogacar en la Milán-San Remo 2026 no solo se explica por su ataque o su lectura táctica, sino por una colección de datos que dibujan una de las actuaciones más impactantes que se recuerdan en la Classicissima. Desde su remontada tras una caída hasta un sprint final decidido por centímetros, todo en su carrera estuvo acompañado de cifras fuera de lo común.
Tadej Poga?ar gana la Milán-San Remo 2026 a golpe de números: récords, vatios descomunales y un sprint al límite
Poga?ar completó los casi 300 kilómetros de la prueba a una velocidad media superior a los 45 km/h, en una jornada que volvió a confirmar que la Milán-San Remo moderna se corre cada vez más rápido pese a su enorme kilometraje y a los más de 2.000 metros de desnivel acumulado.
El esloveno se mantuvo durante más de seis horas y media a un ritmo sostenido altísimo, con picos de velocidad que rozaron los 80 km/h en los tramos previos a la Cipressa.
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Estos datos encajan con un perfil físico excepcional, donde su umbral funcional de potencia estimado se sitúa en torno a los 415 vatios, lo que le permite sostener esfuerzos prolongados a intensidades que para la mayoría de corredores serían insostenibles.
La Cipressa: caída, remontada y récord
Uno de los momentos clave de la carrera llegó antes incluso del desenlace. Poga?ar se vio involucrado en una caída a pocos kilómetros de la Cipressa, lo que le obligó a remontar posiciones desde la parte trasera del pelotón justo antes de una de las subidas decisivas.
Lejos de perder opciones, transformó ese contratiempo en una ofensiva decisiva. Su ascensión a la Cipressa fue la más rápida registrada hasta la fecha, con un tiempo en torno a los 8 minutos y 48-49 segundos según las distintas mediciones disponibles. Conviene matizar que este tipo de registros pueden variar ligeramente según el punto exacto donde se toma el inicio y el final de la subida, pero la referencia es clara: nadie había subido más rápido que él.
El dato cobra aún más valor si se tiene en cuenta el contexto. Poga?ar inició la subida con unos segundos de retraso tras la caída, tuvo que forzar desde la base para volver a cabeza y, una vez allí, lanzó el ataque. Mientras tanto, corredores como Mathieu van der Poel o Tom Pidcock coronaron en tiempos cercanos a los 8:57, lo que explica la diferencia generada en ese tramo.
Más allá del récord, la comparación histórica refuerza la magnitud del esfuerzo. Durante décadas, las mejores referencias en la Cipressa se movían por encima de los 9 minutos, lo que evidencia el salto de ritmo que ha experimentado la carrera en los últimos años.

Más de 800W sentado para romper a Van der Poel
La subida final fue el escenario donde Poga?ar terminó de inclinar la balanza. Su ataque en el Poggio llegó con cifras de potencia descomunales, en torno a los 800 vatios mientras permanecía sentado, un detalle que refleja el control y la capacidad física con la que ejecutó el movimiento.
Ese cambio de ritmo fue suficiente para soltar a Mathieu van der Poel, uno de los grandes favoritos y referencia en esta carrera en los últimos años. La ascensión se completó en torno a los 5 minutos y 43 segundos, un tiempo extraordinario aunque ligeramente por encima del récord absoluto, que sigue en manos del propio Poga?ar con 5:38.
El contexto también ayuda a entender ese registro. La subida llegó tras el esfuerzo previo en la Cipressa, con viento ligeramente desfavorable en la aproximación y con el grupo perseguidor presionando por detrás. Aun así, el ritmo volvió a situarse en niveles históricos y terminó de seleccionar la carrera antes del descenso final.
14 segundos a 197 pulsaciones para hacer historia
Tras más de seis horas y media de esfuerzo, la Milán-San Remo 2026 se resolvió en un sprint reducido frente a Tom Pidcock. El desenlace fue extremadamente ajustado, con Poga?ar imponiéndose por apenas media rueda.
Los datos del sprint reflejan un esfuerzo máximo: 14 segundos a una velocidad media de 56,4 km/h, con picos de 59 km/h. En términos de potencia, alcanzó una media de 1.060 vatios y un máximo de 1.250 vatios en el momento decisivo.
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A nivel fisiológico, el esloveno llevó su cuerpo al límite absoluto, alcanzando las 197 pulsaciones por minuto en plena llegada, un registro que ilustra la intensidad de un final completamente al rojo.
Una victoria construida a lo largo de los años
Este triunfo llegó en su quinta participación en la Milán-San Remo, una carrera que hasta ahora se le había resistido pese a encadenar puestos de honor en ediciones anteriores.
La progresión ha sido constante hasta culminar con una victoria que le otorga su cuarto Monumento. Con este resultado, Poga?ar queda a un solo paso de completar la colección completa de grandes clásicas, un reto reservado hasta ahora a solo 3 corredores en la historia.