Un trozo de asfalto se coló en su maneta: el extraño motivo por el que Pidcock se quedó sin cambio
Tom Pidcock terminó tercero en la etapa 9 del Tour de Francia después de disputar la victoria desde la escapada y sufrir un problema mecánico en los kilómetros decisivos. Como ya contamos anteriormente, el británico explicó tras finalizar la etapa que su transmisión había dejado de responder correctamente y que durante el sprint no pudo cambiar de marcha desde la parte baja del manillar. Ahora, el Pinarello-Q36.5 ha explicado qué provocó el extraño fallo.
El Pinarello-Q36.5 explica el extraño fallo que dejó a Pidcock sin poder cambiar de marcha
Según la información publicada por el propio equipo, un pequeño fragmento de asfalto mezclado con betún quedó alojado en el interior de la maneta derecha de la Pinarello Dogma F de Pidcock. La obstrucción impedía realizar el movimiento normal de la maneta para accionar el cambio. Pero sí que permitía cambiar desde el pulsador superior.
Recordamos que la bicicleta está equipada con el grupo electrónico SRAM Red AXS, el mismo que utiliza el resto de corredores del Pinarello-Q36.5.
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Un trozo de asfalto y alquitrán bloqueó la maneta derecha de Pidcock
El problema apareció cuando la etapa entraba en su fase decisiva. Pidcock formaba parte del reducido grupo que se estaba jugando la victoria junto a Mathieu van der Poel, Tobias Halland Johannessen y Alex Baudin cuando las cámaras de televisión mostraron al británico con evidentes problemas mecánicos.
Pidcock llegó a sacar el pie derecho del pedal y golpear la zona del cambio trasero mientras continuaba rodando. Posteriormente explicó que aquella maniobra no había solucionado nada y que el problema se encontraba realmente en los pulsadores del cambio.
“Un pequeño fragmento de asfalto mezclado con alquitrán quedó de alguna manera alojado en el interior de la maneta derecha, impidiendo que realizara el movimiento normal necesario para cambiar de marcha”, ha explicado el Pinarello-Q36.5.
El equipo también ha confirmado que ningún componente de la transmisión se había roto.
“Aproximadamente a 24 kilómetros para la meta, Pidcock consiguió liberar la cadena y volver a poner la bicicleta en marcha. Sin embargo, aunque la transmisión volvía a funcionar, el fragmento de asfalto permaneció alojado en el interior de la maneta, impidiéndole utilizar toda la gama de desarrollos durante el resto de la etapa”.
La explicación del equipo permite entender las declaraciones realizadas por Pidcock inmediatamente después de finalizar la etapa. El británico aseguró entonces que había descubierto que todavía podía accionar el cambio utilizando el pulsador situado en la parte superior de la maneta.
“En la subida, mi pulsador dejó de funcionar y no podía cambiar de marcha. Entonces me di cuenta de que podía cambiar desde arriba”, explicó Pidcock tras cruzar la meta.
Las manetas SRAM Red AXS utilizadas por el Pinarello-Q36.5 cuentan con pulsadores situados en la parte superior. Pidcock pudo recurrir a este sistema para continuar cambiando de marcha y mantenerse en la lucha por la victoria.

El problema reapareció en el momento decisivo. Cuando comenzó el sprint, el británico colocó instintivamente las manos en la parte baja del manillar, desde donde no podía utilizar el pulsador auxiliar que todavía funcionaba.
“En el sprint estaba tan concentrado que me puse en la parte baja del manillar y no podía cambiar de marcha. Entonces tuve que volver a colocar las manos sobre las manetas”.
Pidcock tuvo así que modificar la posición de sus manos en plena aceleración mientras Mathieu van der Poel lanzaba el sprint definitivo hacia la victoria.
La explicación del Pinarello-Q36.5 resuelve así el extraño problema mecánico que había provocado el enfado de Pidcock durante la etapa. No hubo una avería electrónica ni la rotura de ningún componente de la transmisión SRAM Red AXS: un pequeño fragmento de asfalto y betún alojado en la maneta derecha fue suficiente para impedir que el británico pudiera utilizar el cambio con normalidad cuando estaba luchando por la victoria de etapa.