La UCI prohíbe a última hora el inflado automático del Visma y sacude la previa de la París-Roubaix
A pocos días de la París-Roubaix 2026, una decisión inesperada de la UCI ha alterado la preparación de uno de los equipos clave de la carrera. Visma Lease a Bike no podrá utilizar su sistema de ajuste de presión en marcha, una tecnología en la que llevaba trabajando varias temporadas y que consideraba parte importante de su rendimiento sobre los adoquines.
La UCI prohibe el sistema de autoinflado sin aviso previo
Ha sido a través del podcast neerlandés In de Waaier donde Mathieu Heijboer, responsable de rendimiento en el Visma, explicó que la prohibición les llegó mediante una carta enviada apenas dos semanas antes de la carrera.
“Lo desarrollamos más y lo probamos intensamente durante el invierno, pero hace dos semanas recibimos una carta diciendo que está prohibido por la UCI. Entonces todo se detiene de golpe”
El equipo asegura que no hubo ninguna advertencia previa, algo que ha generado malestar interno. De hecho, el sistema se utilizó sin problemas recientemente en el GP Denain, una de las citas más importantes sobre pavé antes de Roubaix.
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“Heijboer también señaló que no hubo ningún aviso previo. Simplemente llegó esa carta. Después de Denain no pasaba nada y ahora sí. Eso no es una coincidencia”.

El dispositivo en cuestión es el KAPS desarrollado por la empresa neerlandesa Gravaa. Se trata de un sistema que permite modificar la presión de los neumáticos en plena carrera, adaptándola a cada tramo del recorrido.
En la práctica, esto permitía rodar con presiones más bajas en los sectores de adoquines para ganar tracción y confort, y aumentarlas después en asfalto para mejorar la eficiencia y la velocidad.
No era una tecnología experimental puntual. El equipo llevaba utilizándola y evolucionándola durante los últimos años, incluso con resultados destacados. Uno de los ejemplos más conocidos fue su uso en la victoria de Marianne Vos en el Mundial de Gravel 2025.
El origen del veto está en el reglamento técnico de la UCI, concretamente en el artículo que obliga a que el material utilizado en competición esté disponible comercialmente para cualquier ciclista.
Según la interpretación del organismo, la situación empresarial de Gravaa, que entró en quiebra a principios de año, genera dudas sobre esa disponibilidad real del producto.

Sin embargo, desde Visma defienden que el sistema sigue siendo accesible tras el relanzamiento de la compañía. “Puedes pedir uno si quieres. Así que puedes entender que estemos completamente sorprendidos”
El propio Heijboer cuestiona el criterio aplicado. “No hay ninguna regla que diga que un neumático deba estar disponible dos semanas o dos meses antes. El momento es la carrera y si en ese momento está disponible comercialmente, cumples la norma”
Más allá del fondo del asunto, el gran problema para el equipo ha sido el momento en el que llega la decisión. La preparación para Roubaix implica semanas de trabajo logístico y técnico, especialmente en algo tan crítico como las ruedas.
El propio Heijboer lo resumía así: “La sanción va desde una advertencia hasta la descalificación y no vas a asumir ese riesgo. Además Roubaix requiere mucha preparación. En las últimas semanas nuestros mecánicos han preparado cientos de ruedas. No puedes dejarlo para el sábado”
El equipo valoró recurrir la decisión, pero lo descartó por la falta de tiempo y las pocas opciones de éxito inmediato. “Hemos pensado en apelar, pero eso implica un procedimiento completo y no creemos que tenga éxito en tan poco tiempo. Hemos decidido asumir las pérdidas por ahora”
La ausencia de este sistema no es un detalle menor en una prueba como la París-Roubaix, donde cada ajuste técnico puede marcar diferencias decisivas.
El veto llega además en un momento en el que Wout van Aert parecía acercarse a su mejor nivel tras dos temporadas complicadas por caídas. Su rendimiento reciente en clásicas indicaba que podía estar en disposición de disputar la victoria frente a nombres como Van der Poel o Pogacar.
Ahora tendrá que hacerlo sin una de las herramientas técnicas en las que el equipo más confiaba.