Sin equipo, con material usado y aún ganando: el caso de Maximilian Brandl
El inicio de la temporada 2026 no está siendo sencillo para Maximilian Brandl (28). Tras ganar el pasado fin de semana en La Nucía, el biker alemán, uno de los nombres habituales del top mundial en XCO y Short Track, ha confirmado públicamente que afronta este inicio de año sin equipo y sin estructura profesional, a pesar de haber firmado un contrato de dos temporadas con Lapierre el pasado año.
Maximilian Brandl empieza la temporada como privado tras quedarse sin equipo pese a tener contrato
La situación se explica por la desaparición de la estructura de Lapierre a final de la temporada 2025, lo que dejó a Brandl sin respaldo deportivo y económico de cara a este curso. Una circunstancia especialmente delicada después de un año complicado, marcado por varias lesiones que condicionaron su rendimiento, aunque aun así logró resultados regulares dentro del Top 10 en las pruebas Short Track de la Copa del Mundo.

El pasado fin de semana, Brandl reapareció en competición en La Nucía, donde firmó una victoria de gran valor deportivo imponiéndose a rivales de primer nivel como Sebastian Fini y Riley Amos. Ya entonces llamó la atención verlo competir con la equipación de la federación alemana y la misma Lapierre XR con la que compitió el año pasado, una imagen que ahora cobra todo su sentido.
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En su comunicado, el propio Brandl explica el momento personal y deportivo que atraviesa: “Otro día más en el que esta estúpida situación con el equipo simplemente me quita toda la energía. Llevo con la ropa de entrenar puesta desde las 07:00 h, pero no consigo levantarme. Así que doy el día por perdido e intento de nuevo mañana”.
El alemán confirma que, pese a que teneía contrato, afronta la temporada sin apoyo estructural, más allá del respaldo institucional:
“Aunque firmé un contrato de dos años con mi antiguo equipo en 2025, ahora empiezo esta temporada sin ningún tipo de apoyo, aparte del de mi familia y de la selección alemana. Los últimos meses han sido extremadamente duros para mí”.

Ante la falta de soluciones, Brandl asume que deberá competir como corredor privado, al menos en este inicio de temporada: “Ha sido una montaña rusa de decepción y esperanza, pero ahora está claro que tengo que organizarme como corredor privado”.
Pese a todo, la victoria en La Nucía ha supuesto un punto de inflexión anímico: “Con mi victoria en La Nucía el domingo, se me ha quitado algo de peso de encima. Estoy en buena forma y la dirección hacia el inicio de las World Series está clara”.
Eso sí, el alemán no oculta las dificultades materiales y logísticas a las que se enfrenta: “Todavía queda un largo camino por recorrer, y competir con material que en su mayoría ha sido utilizado durante más de 10.000 km no ayuda mucho”.
En el comunicado, Brandl agradece el apoyo puntual que ya ha recibido, pero deja claro que la viabilidad de su temporada no está garantizada: “Estoy muy agradecido a los socios que ya me apoyan y que me han enviado material para estas primeras carreras. Pero sigo buscando nuevos socios que puedan apoyarme económicamente y con material, ya que existe claramente la posibilidad de que no consiga sacar adelante la temporada con los medios de los que dispongo ahora mismo”.
Pese al desgaste emocional y a la desconfianza acumulada tras los últimos meses, Brandl no contempla rendirse: “No quiero simplemente dejarlo así. He dado tanto por este deporte y he luchado para volver tras tantas lesiones, enfermedades y otros contratiempos, que simplemente no quiero dejarlo así”.
La situación de Maximilian Brandl pone de nuevo el foco en la fragilidad de muchas carreras deportivas incluso al más alto nivel, donde una reestructuración o la desaparición de un equipo puede dejar a corredores de primer nivel sin respaldo, incluso tras firmar contratos en vigor.