Evenepoel tiene algo que sus rivales no pueden copiar y que lo hace casi imbatible en la contrarreloj
Hay ciclistas capaces de producir más vatios que Remco Evenepoel y especialistas con un físico aparentemente más apropiado para mover grandes desarrollos durante decenas de kilómetros. Pero pocos, quizá ninguno actualmente, consiguen transformar su potencia en velocidad con tanta eficacia. Parte de la explicación está en una anatomía especialmente favorable para adoptar una posición extrema sobre la bicicleta de contrarreloj.
El pequeño triángulo que convierte a Evenepoel en una "bala"
El diario francés L’Équipe analizó junto a varios especialistas qué tiene de particular el físico de Evenepoel y por qué resulta tan difícil competir contra él en una contrarreloj. La conclusión apunta especialmente a la parte superior de su cuerpo y a su capacidad para reducir hasta el mínimo el espacio que queda entre manos, cabeza y hombros.

Una de las imágenes más características de Evenepoel sobre su bici de crono es la de sus manos prácticamente pegadas a la cabeza, con los hombros cerrados y el rostro escondido entre los brazos. No se trata únicamente de una posición desarrollada durante años de trabajo aerodinámico. Su propia anatomía facilita conseguirla.
RECOMENDADO
Mundial de Contrarreloj 2026: recorrido, horarios, enlaces para ver gratis y favoritos para este domingo en Montréal
Van der Poel llega dos kilos más ligero al Mundial pero avisa: “Será un poco difícil para mí”
Cuándo es el Mundial de Ciclismo de Montreal 2026 y dónde verlo: horarios, TV y programa completo
Ataque, persecución y victoria: Van der Poel arranca con todo en Luxemburgo
Trek desvela su nueva XCO de 32" con horquilla RockShox y competirá este fin de semana con ella
Thijs Hertsens, fisioterapeuta del belga, explica en el análisis publicado por L’Équipe que Evenepoel tiene unos brazos relativamente cortos. Esto le permite permanecer muy recogido sobre los acoples y formar un triángulo extraordinariamente pequeño entre manos, hombros y cabeza.
Rémi Cavagna, especialista contra el crono y antiguo compañero de Evenepoel, pone el foco precisamente en esa zona. El objetivo es cerrar al máximo la posición y aproximar las manos al casco para reducir la resistencia aerodinámica. A ello se suma la capacidad del belga para recoger los hombros y esconder la cabeza sin comprometer excesivamente la visión de la carretera.
Es una ventaja especialmente importante a las velocidades de una contrarreloj. A medida que aumenta la velocidad, vencer la resistencia aerodinámica consume una parte enorme de la potencia disponible. No basta, por tanto, con producir muchos vatios. Hay que convertirlos en velocidad perdiendo lo mínimo posible contra el aire.
Y ahí el pequeño tamaño de Evenepoel deja de parecer una desventaja frente a especialistas de mayor envergadura.
Un físico pequeño capaz de competir contra auténticos rodadores
La combinación resulta extraordinaria. Evenepoel reúne una elevada potencia con una superficie frontal muy reducida y una posición que ha sido optimizada durante años.
Su historial sirve para dimensionar hasta qué punto funciona la fórmula. Ha ganado los tres últimos Campeonatos del Mundo de contrarreloj y es además vigente campeón olímpico y europeo de la especialidad. En el último Tour de Francia volvió a demostrarlo ganando la crono de 26 kilómetros entre Évian-les-Bains y Thonon-les-Bains. Marcó 32:19, aventajó en 28 segundos a Tadej Pogačar y dejó a Mattias Skjelmose a 1:04. Ahora intentará conquistar en Montreal su cuarto arcoíris consecutivo.
El análisis de L’Équipe ayuda a entender por qué su dominio no depende únicamente de tener un gran motor. La particular longitud de sus brazos, la estrechez que consigue en la zona de los hombros y su capacidad para encajar cabeza y manos en un espacio mínimo constituyen una base física difícil de reproducir para un rival con otra anatomía. Después, el trabajo aerodinámico lleva esas características prácticamente hasta su límite.
Pero hay una incógnita con el Evenepoel que veremos en Montreal
Hay, sin embargo, una variable especialmente interesante de cara al Mundial de este domingo. ¿Con qué físico llegará realmente Evenepoel a la contrarreloj?
El belga adelgazó para el Tour de Francia buscando mejorar su relación peso-potencia y ser más competitivo en las grandes ascensiones. Ese proceso implicaba encontrar un compromiso delicado. Reducir masa ayuda cuando la gravedad adquiere protagonismo, pero una pérdida excesiva de masa muscular puede terminar afectando a la potencia absoluta, precisamente una cualidad mucho más importante cuando toca rodar a velocidades muy altas en terreno favorable.
No sabemos hasta qué punto Evenepoel ha modificado nuevamente su composición corporal desde el Tour, pero hace unos días, después de competir en el GP de Montreal, el belga señalaba precisamente el peso como una de las claves del próximo Mundial en ruta. Tras comprobar el circuito en competición, destacó que las ascensiones podían resultar especialmente exigentes para los corredores más pesados y señaló que el peso medio de quienes terminaron delante estaba alrededor de los 63-65 kg. Por lo que podemos pensar que sigue manteniendo un peso contenido tras el Tour.
Para la prueba en ruta, un Evenepoel ligero puede encontrar ventajas importantes cuando se acumulen kilómetros y desnivel. Para la contrarreloj, en cambio, tendrá que enfrentarse a especialistas capaces de producir enormes cifras de potencia absoluta durante un esfuerzo sostenido.
Ahí estará probablemente la única gran incógnita alrededor de un ciclista cuyo físico parece diseñado para luchar contra el cronómetro.