Specialized BRAIN: ¿qué es y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?

Manuel - 2020-06-26 16:11:00 - Mountain Bike Mecánica

Seguramente ya conozcas el sistema de suspensión inteligente que Specialized lanzó en su Epic 2002 y que denominó BRAIN. Desde entonces ha sido una de las claves del éxito de las sucesivas versiones de este modelo. Pero, ¿sabes en qué consiste y cómo funciona?. Te lo contamos a continuación y hacemos un repaso al desarrollo del BRAIN hasta llegar a la versión actual.

Specialized BRAIN: la idea y su creador, Mike McAndrews

Como muchos otros grandes inventos, el sistema BRAIN nació para tratar de solucionar un problema aparentemente sencillo y que cualquier ciclista puede haber sentido al montar en una bicicleta de doble suspensión, y es la pérdida de rendimiento al pedalear causada por la compresión del amortiguador y la horquilla. Algo importante en cualquier disciplina del mountain bike, que se convierte en fundamental cuando hablamos del XCO de competición.

Precisamente esto es lo que Mike McAndrews percibió en una concentración de entrenamiento del equipo Specialized por parte de los corredores de XC. Se mostraban encantados con la absorción de obstáculos e irregularidades del terreno que ofrecían tanto el amortiguador como la horquilla de los prototipos que estaban probando, pero a la vez se quejaban de los movimientos indeseados a la hora de esprintar y pedalear con fuerza sobre terrenos menos abruptos;movimientos provocados por las suspensiones y que obviamente les hacían perder vatios.

Specialized BRAIN 

Los amortiguadores y horquillas con diferentes ajustes siempre han tratado de minimizar esta pérdida de energía con posiciones específicas para el pedaleo e incluso bloqueos totales o casi totales, pero aunque la selección de las mismas pueda realizarse a través de un mando remoto desde el manillar, implica un momento de decisión en el que se pierde atención sobre la conducción, la mayoría de las veces justo en los momentos más complicados. Esto inevitablemente provoca errores incluso en los corredores profesionales, que en ocasiones y ante la presión de la propia competición olvidan accionar ese mando para recorrer el siguiente tramo en las mejores condiciones. Quien nunca haya bajado por una trialera y al finalizar haya descubierto que iba con la suspensión bloqueada, que tire la primera piedra. Y lo mismo vale para quien no haya subido por asfalto “en abierto”. 

Una vez finalizado el training camp en Europa, en su viaje de regreso a California, estos pensamientos rondaban por la cabeza del ingeniero de suspensiones de Specialized. En el avión, Mick comenzó a dibujar los primeros bocetos de un sistema que hiciera actuar al amortiguador sólo cuando fuera necesario y de forma automática, sin la intervención del ciclista, que podría centrarse por completo en la conducción. ¿Un sueño? ¿Contar con las ventajas de una rígida y las de una doble en una misma bicicleta, sin los inconvenientes de ambos conceptos? Podía hacerse y se hizo.

El Sistema BRAIN y la válvula de inercia.

La base de esta tecnología se encuentra en un mecanismo ya existente y utilizado en las conducciones hidráulicas de la construcción y la automoción: la válvula de inercia. En ella, un émbolo de cierto peso permanece estable en su posición sobre un suave muelle inferior, manteniendo cerrado el circuito hidráulico que pasa por la zona superior. Cuando recibe fuerza o presión desde abajo (en este caso el impacto de una piedra, raíz, etc.) mientras el cilindro exterior sube, en el interior el émbolo tiende a mantener su posición y comprime el muelle inferior, abriendo el circuito al quedar libres los orificios superiores (y el paso del aceite). Si esta fuerza se genera desde arriba, la posición del émbolo no cambiará y el circuito seguirá cerrado. 

      

Aplicando esta tecnología a las suspensiones para abrir y cerrar el circuito hidráulico de compresión de un amortiguador u horquilla de forma automática, dichas suspensiones actuarán por sí solas en cada momento según las características del terreno, sin verse afectadas por las fuerzas que genera el/la ciclista con su pedalada y los movimientos del cuerpo. Podríamos por tanto calificar su funcionamiento como inteligente. De ahí el nombre de BRAIN: cerebro.

 

El cartucho BRAIN se coloca en el interior de la horquilla, en la base de una de sus botellas, mientras que en el caso del amortiguador el cartucho es exterior y va colocado, en la posición más vertical posible, en el triángulo trasero/basculante de la bicicleta, conectado al amortiguador directamente en las primeras versiones y mediante un latiguillo en las posteriores. En el interior del cartucho, como hemos visto anteriormente, la válvula de inercia abrirá el paso del aceite de la compresión del amortiguador u horquilla al recibir impactos o vibraciones desde abajo, y se mantendrá cerrada cuando no los reciba o vengan desde arriba.

Funcionamiento del sistema BRAIN

Cuando rodamos sobre terrenos lisos o sin irregularidades, la válvula de inercia está cerrada y el amortiguador se comporta de forma firme, casi como si fuera una bicicleta rígida. Pero en cuanto un golpe inferior abre dicha válvula, el aceite fluye libremente y la suspensión trabaja absorbiendo lo que se encuentre bajo la rueda.

Esta posición vertical del cartucho es la que hace que el el sistema BRAIN sólo abra el amortiguador y horquilla cuando el movimiento llegue desde las ruedas y no desde el/la ciclista, independientemente de la inclinación de la pendiente que afrontemos. Las suspensiones serán sensibles a las irregularidades del terreno pero no a las fuerzas provocadas por el pedaleo ni por los movimientos del manillar al pedalear de pie. El resultado es sorprendente, sobre todo al realizar un sprint o una serie en la que nos pongamos de pie para pedalear con fuerza, moviendo la bici de lado a lado, pues la bicicleta se mantendrá firme y ni la horquilla ni el amortiguador se hundirán, pero si al a vez el terrenos es pedregoso o nos topamos raíces o regueros, la bici si absorberá estos obstáculos con suavidad.

El cambio de cerrado a abierto es casi instantáneo, tan rápido que al pasar de una bajada rocosa a una subida lisa tendremos la sensación de haber cambiado de bici, y todo sin haber accionado ningún mando. La prueba de fuego es pedalear por la acera sintiendo la bici firme y bajar un escalón para sentir cómo lo absorbe el amortiguador ya abierto.

Por ello, una de las mayores ventajas respecto a otros sistemas manuales se encuentra en las subidas que alternan zonas con y sin irregularidades, e incluso en las aparentemente lisas pero con obstáculos que no hemos visto. Es aquí donde una bici rígida o una doble con el amortiguador bloqueado harían a la rueda rebotar y por tanto perder tracción con cada obstáculo; y uno abierto nos haría perder eficiencia de pedaleo en las zonas más lisas. En estas zonas, el hidráulico del amortiguador con BRAIN se abre con cada piedra, cada raíz, cada grieta, y se vuelve a cerrar con una rapidez y sensibilidad que realmente que realmente el sistema parezca inteligente, manteniendo un equilibrio de eficiencia, tracción, absorción y comodidad inigualable. 

Es importante tener en cuenta que el BRAIN nunca llega a bloquear totalmente la suspensión, ya que posee un sistema de flujo libre que permite al aceite sortear la válvula de inercia. Esto proporciona cierta sensibilidad ante las vibraciones del terreno que diferencian el tacto respecto a una bicicleta rígida, sobre todo en cuanto a comodidad. Esta sensibilidad podremos regularla a nuestro gusto, como veremos a continuación.

Ajustes: Brain Fade

Independientemente de las posibilidades de ajuste de precarga, compresión y rebote del propio amortiguador, dependiendo del modelo y versión, el sistema BRAIN dispone de un ajuste llamado Brain Fade, que a través de un dial regula la cantidad de aceite que hay alrededor de la válvula de inercia cuando rodamos en terreno liso y permite moverse ligeramente a la suspensión cuando no recibe impactos. Además, con el Brain Fade ajustaremos el “umbral de trabajo”, que permite regular la fuerza necesaria para abrir la válvula de inercia, es decir, cambiar la sensibilidad del sistema para que su válvula de inercia se abra con menores o mayores impactos. Esto quiere decir que si ajustamos el Brain Fade en la posición más firme, hará falta un golpe más fuerte para hacer actuar libremente al amortiguador.

Eso sí, cuando el impacto sea suficiente, el amortiguador trabajara igual que cuando el Brain Fade esté en su posición más suave y la absorción del obstáculo será la misma. Por lo tanto, una vez que la

rueda trasera golpee un obstáculo, el ajuste del Brain Fade no afectará a la actuación de la suspensión.

Este ajuste es personal y cada ciclista podrá encontrar el que mejor se adecue a su estilo de conducción. Por otro lado, tanto SAG como el resto ajustes del amortiguador, podrán realizarse en cualquier posición del Fade Brain.

Es bueno entender el sistema BRAIN antes de probarlo

Si no has probado nunca una bicicleta equipada con esta tecnología, lo mejor es que antes de hacerlo entiendas bien cómo funciona. Si has leído hasta aquí ya sabes que la tecnología BRAIN abre el amortiguador sólo cuando recibe las fuerzas de un impacto que proviene del suelo, de las ruedas, y cuando la pruebes debes tenerlo en cuenta porque eso lo cambia todo. 

Es habitual querer comprobar el tacto de las suspensiones con la bicicleta parada, incluso sin subirnos en ella, intentando comprimirlas desde arriba hacia abajo, pero no vamos a conseguirlo porque el BRAIN funciona así, bloqueando el amortiguador y la horquilla cuando las fuerzas provienen de nuestros movimientos ejercidos desde arriba. Podríamos creer que las suspensiones están bloqueadas o que no funcionan bien y encontrar el tacto desagradable, pero realmente esa es la prueba de que el sistema diferencia las fuerzas provocadas por el ciclista de los impactos producidos por las irregularidades del terreno.

Algo parecido va a ocurrir si, sobre la bici y en marcha, intentamos comprimir las suspensiones con nuestros movimientos. En este caso y a base de repetir estos movimientos podemos lograr engañar al sistema y que la válvula de inercia abra el circuito, con lo que podríamos sentir unas suspensiones demasiado blandas para una bicicleta de XC cuyo tacto posiblemente no nos convenza.

Ambas pruebas serían un error en una bicicleta con suspensión BRAIN, pues no reflejan el compartimento real de una bicicleta con esta tecnología. Un simple escalón en marcha, subiendo o bajando, o en la acera de una calle como dijimos antes, nos permitirá entender mejor el sistema y su capacidad de leer el terreno de forma casi instantánea para hacer trabajar a la suspensión, y seguramente nos sorprenderá si no lo hemos probado antes. Specialized lo sabe y muchos de sus distribuidores cuentan con bicicletas de test.

Evolución del sistema BRAIN desde 2001 a 2020 

  • 2001: La primera vez que aparece el sistema BRAIN es en la Epic 2002 con suspensiones FOX, compañía en la que había trabajado Mike McAndrews, que contó con la colaboración del propio Bob Fox para desarrollar las el amortiguador y la horquilla de esta primera Epic “inteligente”. El triángulo trasero contaba con la articulación horst link llamada FSR por Specialized y el amortiguador iba colocado de forma asimétrica, en paralelo al tirante derecho, ancado entre la bieleta superior y la parte inferior del tirante. El cartucho BRAIN estaba conectado directamente a la parte inferior del amortiguador de forma perpendicular al mismo, en modo 
  • 2008: Seis años después el sistema se renueva completamente y en la Epic 2009 el amortiguador abandona su posición lateral junto al tirante para pasar a formar parte del triángulo principal, anclándose de una forma más convencional, entre la parte superior de los tirantes y el tubo superior. El cartucho BRAIN deja de estar unido al amortiguador y se conecta a él a través de un latiguillo, para ocupar una posición más baja y cercana al eje de la rueda trasera, lo que mejora el comportamiento y la sensibilidad. Este BRAIN remoto cuenta con múltiples posiciones de ajuste del Brain Fade a través de clics en el dial. El fabricante de amortiguador y horquilla sigue siendo Fox, pero bajo las directrices de Specialized, que utiliza a marca propia Future Shock.

 

Specialized BRAIN

  • 2009: La Stumpjumper FSR, que en anteriores modelos llevaba el amortiguador en posición vertical junto al tubo de sillín desde la bieleta de los tirantes hasta la caja de pedalier, pasa a adoptar una configuración parecida a la de la Epic y estrena amortiguador con BRAIN en los modelos superiores, con más recorrido y un tarado enfocado a lo que entonces se llamaba All Mountain y hoy sería el Trail. Hasta 2015 la Stumpjumper FSR siguió contando con la tencología BRAIN en su amortiguador, que desaparece de dicha familia con la Stumpy FSR 2016, rediseñada por completo y con una geometría cada vez más cercana al enduro. Las Stumpjumper HT hasta 2016 y Epic HT desde 2017, éstas sí bicicletas enfocadas al XC, también se han beneficiado de la tenología BRAIN en su horquilla. 
  • 2014: El BRAIN se modifica para adaptarse mejor al terreno y optimizar la absorción de baches pequeños. El umbral de trabajo, la fuerza necesaria para abrir la válvula de inercia, se reduce. Esto suaviza la transición de cerrado a abierto y vuelta a cerrado, eliminando casi por completo la pérdida de inercia potencial en esa transición. También se mejoran los circuitos de media y baja velocidad para una mejor amortiguación a lo largo de todo el recorrido del amortiguador. Los ajustes del Brain Fade son más sencillos ya que tanto amortiguador como horquilla tienen 5 posiciones (4 clics) cada uno, y están equilibrados para que el comportamiento sea el mismo delante y detrás.
  • 2018: Nuevo BRAIN 2.0 que reduce el tamaño de todas las piezas y divide el sistema en dos pequeños cartuchos mejor integrados y protegidos, que colocan la válvula de inercia por detrás del eje de la rueda trasera, consiguiendo una respuesta más directa y fiel al terreno. Cambia el fabricante, que deja de ser Fox y pasa a ser RockShox, como ya ocurría con la horquilla desde hacía unos años. Se abandona la trasera FSR a favor de un mono-pivote en el que se ajusta la flexibilidad de las vainas para conseguir la misma cinemática que en el horst link, reduciendo el peso.

  

La bieleta integrada en el amortiguador sirve de conducto al aceite con el latiguillo del mini BRAIN remoto llegando a ella. Así se evitan problemas de fricción del latiguillo con el cuadro, se mejora el flujo de aceite y se reducen sus turbulencias, con lo que la respuesta del amortiguador es más rápida y la absorción de impactos es más eficaz. Se mantienen las 5 posiciones de ajuste Brain fade. En la horquilla, se incorpora una nueva válvula de inercia BRAIN llamada Position-Sensitive, que proporciona una plataforma de pedaleo más estable para mantener el rendimiento, al tiempo que otorga mayor sensibilidad a los primeros 15 mm de recorrido ante pequeños obstáculos.

 

  • 2020: La nueva Epic 2021 acaba de ser presentada hace tan sólo uno días y en ella el sistema BRAIN da un nuevo paso adelante con un rediseño total, en el que además de mejorar su funcionamiento como promete Specialized y esperamos poder corroborar en breve, se ha reducido el peso y aumentado la fiabilidad, algo en lo que los responsables de la marca californiana insisten, asegurando haber realizado más de 1.600 horas de pruebas sin ningún fallo. Todas sus piezas son ahora más duraderas y el nuevo amortiguador Specialized/RockShox incorpora un doble casquillo, un eje de acero endurecido y retenes de larga duración, que han permitido a Specialized retrasar las revisiones de mantenimiento hasta las 125 horas para la horquilla y 250 h para el amortiguador.

 

Según su equipo de desarrollo, encabezado una vez más por el gurú de las suspensiones Mike “Mick” McAndrews, el nuevo BRAIN es ahora más firme en su posición 1 y más suave en la 5, ampliando así el rango de ajuste, y está completamente enfocado al más puro XC competitivo (el sistema inteligente ya no está presente en los nuevos modelos Epic EVO de enfoque XC Trail), al haber optimizado el flujo de aceite. Es también más rápido y preciso al haberse acercado un poco más la válvula de inercia al eje trasero, lo que reduce el tiempo de transición entre la apertura y el cierre del circuito hidráulico de compresión del amortiguador. El pequeño deposito antes colocado arriba tras la pinza de freno, ahora queda totalmente integrado al introducirse literalmente en la vaina izquierda, lo que ha permitido eliminar el anterior soporte inferior de aluminio y ahorrar unos preciosos gramos.

En 2018, reduciendo el offset de la horquilla, Specialized ya se permitió en la Epic una geometría con un ángulo de dirección muy relajado: 67,5 grados. En la nueva horquilla 2021 el lanzamiento llega hasta los 66,5 grados, y de sus 100 mm de recorrido ahora son 25 mm los que el Position-Sensitive Brain mantiene libres, pero los Distribuidores Autorizados, según nos han informado, podrán reducirlos a 15 ó 10 mm, para dar así mayor firmeza al BRAIN delantero, que como en trasero, nos aseguran que es en esta última versión es aún más inteligente.

Sabemos que el Specialized BRAIN es un sistema que ha levantado tantas pasiones como decepciones pero indudablemente es uno de los más avanzados del momento ¿qué os parece después de conocer su historia y evolución? Os leemos en nuestras redes sociales.

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