Probamos la nueva Lapierre XR 9.9: una XC lista para ganar

Probamos la nueva Lapierre XR 9.9: una XC lista para ganar

Mountain Bike 18 nov. 2022 07:46 Manuel

En 2022 se ha presentado la tercera generación generación de la Lapierre XR y XRM. Una bici con argumentos de sobra para se una de las grandes protagonistas en el XCO mundial. De hecho, en 2023 la veremos en los circuitos de la Copa del Mundo.

Lapierre XR: una renovación hacia la excelencia

Cuando una compañía como Lapierre renueva su gama de Cross Country hay que estar atentos. Revolucionaron el sector allá por el 2001 con su mítica X-Control y un sistema de suspensión que marcó tendencia, y en 2013 lanzaron la primera XR, buscando una XCO competitiva y ligera.

Bajo la misma premisa, Lapierre han desarrollado la nueva XR. Una renovación con cuatro pilares: ligereza, cinemática, geometría y diseño.

El peso ha sido uno de los grandes retos de esta nueva versión y con el objetivo de bajar de los 1800g han elegido un sistema monopivote sin punto de articulación trasera, el sistema más ligero y más utilizado en el XC actual.

Pero no han descuidado el apartado de la rigidez, y es algo que se aprecie en ciertas zonas, como las vainas sobredimensionadas que ganan rigidez con su diseño estructural. Por el contrario, los tirantes tienen una zona plana para favorecer una flexión vertical controlada. Flexión solo vertical, ya que su generoso ancho garantiza la rigidez lateral en la parte trasera.

En busca de optimizar la cinemática, los ingenieros decidieron que la posición de reposo de la flexión que ofrece el triángulo trasero por su estructura y fabricación en carbono se encuentre justo en la posición de SAG. Esto quiere decir que cuando el ciclista está sobre la bicicleta, las fibras del basculante están en reposo, no habiendo un “pre” estrés que pueda restringir la sensibilidad de la suspensión. Con ello afirman haber aumentado la sensibilidad respecto a la anterior generación de XR.

La posición del amortiguador ahora queda lo más próxima posible al tubo superior, incluso el tubo se ha modelado para que este quede prácticamente integrado en la misma línea. Esto permite llevar dos portabidones y que el amortiguador quede en una zona de poca tensión mecánica y con un guiado sencillo y corto del cable de bloqueo.

En cuanto al material elegido para la fabricación del cuadro, los modelos más altos de gama, como esta XR 9.9, utilizan fibras UD SLI Team, el mejor carbono de Lapierre. Un cuadro que se compone por más de 300 piezas y en las que han logrando una mayor compresión de las capas en el molde. El resultado es un ahorro de más de 300 g respecto a la anterior versión de la XR, quedando en 1.772 g. Si añadimos el amortiguador y la tornillería, el ahorro casi alcanza los 400g, siendo el peso total de 2.038g.

Entre los acabados que presenta la nueva Lapierre XR destaca el cableado totalmente interno y guiado, el protector del tubo superior para protegerlo de posibles impactos con las manetas o el manillar. También se ha optado por la utilización de la patilla de cambio Sram UDH garantizando, entre otras cosas, compatibilidades futuras.

Geometría actualizada

Esta nueva versión de la Lapierre XR estrena una geometría acorde a las tendecias y circuitos actuales de la modalidad, donde la polivalencia y una mayor capacidad de descenso son claves.

Centrándonos en nuestro modelo de prueba, la versión XR con 100 mm de recorrido, tenemos un ángulo de dirección de 67º y un ángulo de tubo vertical de 75,5º. El reach en talla M mide 450mm. Las vainas miden 435mm (8mm mas cortas que en la versión anterior).

El pedalier tiene una caída de 48mm, potenciando la estabilidad de la bici. Y otro detalle a tener en cuenta es la altura reducida de la pipa de dirección de 90mm en talla M, permitiendo una posición bastante racing sobre la bici.

Probamos la Lapierre XR 9.9

En nuestra prueba pudimos rodar con el modelo tope de gama y como no podía ser de otra manera, los componentes que monta son difíciles de superar. Pero tenermos que decir que han sabido hacer una gran selección para contener el precio de la bici.

Un montaje a la altura

En las suspensiones encontramos lo mejor de Rock Shox. La horquilla SID SL Ultimate con cartucho Race Day y bloqueo remoto, y el amortiguador Rock Shox SIDLuxe Ultimate remote.

De la transmisión se encarga Sram con una combinación muy efectiva de cambio XX1 Eagle con cassette, cadena y mando XO1 Eagle y bielas X1 Carbon. Han optado por el cassette 10/52, que a nosotros en este tipo de bicis nos gusta menos que la opción 10/50 de Sram, por tener un último salto muy acentuado. El plato es de 34 dientes, acorde al uso que se le supone a una bici de carreras como esta.

Los frenos también corren a cargo de Sram con los Level TLM y discos Centerline de 180 y 160mm.

Las ruedas las firma Lapierre y presenta unos acabados muy buenos con llantas de carbono asimétricas con 27 mm de ancho interno y radios planos de tiro recto. Los neumáticos elegidos son los Maxxis Rekon Race con carcasa EXO en medida 2.35”.

El resto de componentes, a excepción del sillín Fizik Taiga, y el manillar Progress de carbono, son de la propia marca y presentan muy buena factura, destacando los acabados de la tija de carbono.

Primeras impresiones y peso de la Lapierre XR 9.9

Al ver por primera vez la Lapierre XR 9.9 nos llamó la atención el nivel de integración de ciertas partes, como el amortiguador o la zona de las bieletas, donde quedan ocultos los tornillos.

No es una bici rompedora ni revolucionaria visualmente, pero en Lapierre han decidido potenciar lo que está más que probado que funciona y es efectivo.

Echando un vistazo al triángulo trasero, encontramos unas de las vainas asimétricas más sobredimensionadas que hayamos visto en una bici de XC. No cabe duda que su estructura favorecerá la rigidez en la zona. Los tirantes, como ya hemos adelantado, presentan una forma plana y ancha si los miramos desde arriba, pero delgados si los vemos desde el latera. Un diseño que permite la flexión del triángulo y acompaña al sistema de suspensión.

Como siempre, antes de ponerle los pedales, la subimos a nuestra báscula, donde arrojó la cifra de 10,45 kg. Una cifra que nos parece excelente, teniendo en cuenta que su precio no es desorbitado, como el de otras tope de gama de la competencia.

El último ajuste antes de dar pedales fueron las presiones de neumáticos y suspensiones, donde tuvimo en cuenta que Lapierre recomienda un SAG del amortiguaor en torno al 26%, la posición teórica de reposo de los tirantes.

La primera impresión que nos dio es que estamos ante una bici con un claro objetivo, el máximo rendimiento, y una clara muestra de ello es la postura que adoptamos. Si bien, la postura no es muy forzada en cuanto a longitud, ya que se compensa el largo reach del cuadro con una potencia muy corta (60mm en talla M), si que encontramos el manillar en una posición muy baja, debido a su corta pipa de dirección.

Esto nos permite imprimir fuerza a los pedales de una manera muy directa y nos desvela que la Lapierre XR 9.9 va a encontrar en las subidas su terreno más favorable.

Una XC para destacar en competición

Desde el primer día, la XR 9.9 nos transmitió unas sensaciones muy racing. Los primeros kilómetros los hicimos sobre asfalto y pistas muy favorables, de modo que probamos la efectividad de la bici con el bloqueo activado. Este bloqueo es total y eso, unido a la ligereza de la Lapierre y la postura de “ataque” que adoptamos en ella, hace que las aceleraciones que podemos imprimir sean fulgurantes.

Pedaleando de pie se siente claramente como tu energía se aprovecha sin que se pierda ni un ápice en flexiones innecesarias.

Una vez entramos en pistas fuimos probando la efectividad de su suspensión en abierto. Hay que decir que este modelo tiene solo dos posiciones de ajuste en la compresión: abierto y cerrado. Y se controlan desde su mando remoto Rock Shox OneLock del cual, tenemos que decir que nos gusta más que el TwistLock, aunque visualmente no quede tan integrado.

En abierto, el amortiguador muestra unos primeros milímetros muy sensibles y cualquier irregularidad por pequeña que sea es filtrada por la suspensión. No notamos una gran contaminación debido al pedaleo pero sí algo de oscilación y, en algunos casos, hemos echado en falta una posición intermedia para esas pistas con firme favorable, pero no tanto como para ir cómodos con el bloqueo activado. Esta característica nos parece que encaja, una vez más, en la competición de XCO, donde lo más simple, como este “todo o nada” es a veces lo más efectivo.

En subidas con mucha inclinación, donde imprimimos mucha fuerza en las coronas más grandes, notamos que la oscilación disminuye casi por completo con la trasera abierta y nos ha parecido que hay un buen equilibrio entre eficiencia de pedaleo y capacidad de absorción de irregularidades. En estas situaciones la suspensión no dibuja el terreno como con otros sistemas más complejos, pero el monopivote cumple perfectamente y nos ofrece otras ventajas, como simplicidad y ligereza.

Tanto es así que la Lapierre sube muy bien. La posición sobre ella, con sus 75,5º en el tubo vertical y manillar más bien bajo, unido a su ligereza, hace que instintivamente apretemos en cada subida y siempre acabamos con las pulsaciones por las nubes debido a la adictiva sensación de efectividad que ofrece.

Pedaleando en zonas más llanas da gusto alcanzar esa velocidad de crucero bastante alta que nos permite la Lapierre y mantenerla. La estabilidad que nos ofrece es muy alta con sus 67º en la dirección y su generosa longitud y, cuando llegan esas curvas en zonas rápidas las trazamos con una seguridad asombrosa.

También hicimos algunas incursiones en zonas de senderos más o menos difíciles, para ver hasta dónde podemos llegar con la XR 9.9. La prueba la pasó con buena nota, como era de esperar teniendo en cuenta su moderna geometría, y a pesar de ser un modelo de 100 mm de recorrido en ambas ruedas, nos dio mucha seguridad en todo tipo de situaciones, eso sí, echamos mucho en falta una tija telescópica, a la que estamos ya muy acostumbrados y pensamos que le daría a la Lapierre XR 9.9 esa polivalencia y versatilidad que por geometría y comportamiento tiene.

Durante nuestras pruebas, y al cabo de unos días de uso, aparecieron unos leves ruidos en el cuadro, que provenían de las bieletas.  Algo que solucionamos desmontándolas y aplicando algo de grasa en las zonas de contacto. Con esta operación desaparecieron los ruidos por completo.

El funcionamiento de los componentes es brillante y la elección para este modelo nos parece excelente. La relación precio-rendimiento del conjunto es una de las mejores del mercado.

Las ruedas se han mostrado en todo momento rígidas y reactivas, y su ancho de 27mm le dan a los neumáticos Maxxis Rekon Race de 2,35” la estabilidad suficiente para poder rodar con bajas presiones, ofreciéndonos una tracción y agarre muy buenos.

El funcionamiento de la transmisión es simplemente perfecto, sin el “glamour” de la electrónica, pero con un rendimiento a prueba de todo.

También los frenos Sram Level TLM han dado muestra de potencia más que suficiente para este tipo de bici, y con un tacto muy bueno y bastante directo que ha mejorado Sram en sus frenos de un tiempo a esta parte.

Los componentes de carbono, firmados por Lapierre, están a la altura de la categoría de esta bici, y ya que no monta tija telescópica de serie, al menos gozamos de una tija de carbono de muy buena factura.

Conclusiones finales

Como ya hemos adelantado anteriormente, la Lapierre XR 9.9 parece destinada, o bien a llevar un dorsal, o bien a esas rutas en las que se va “a cuchillo” de principio a fin.

Es una bici preparada para cumplir de sobra en la Copa del Mundo, pero su precio es algo más contenido que sus rivales, lo que la hace ideal para esos aficionados asiduos a las carreras que se tienen que costear su propio material.

Igualmente, para cualquier ciclista al que le guste una bici eficiente y rápida, aunque no sea en competición, la Lapierre XR 9.9 es una candidata muy a tener en cuenta.

Dentro de la gama de Cross Country de doble suspensión de Lapierre tenemos los modelos XR, que son los que tienen 100mm de recorrido en ambas ruedas. Esta gama consta de tres modelos, todos de carbono, siendo el precio de entrada de 3799€, hasta los 6899€ de nuestro modelo de pruebas.

Para los que buscan algo más de comodidad o polivalencia está la gama XR M, con 110mm de recorrido detrás y 110 o 120mm delante y con tija telescópica de serie. Consta también de tres modelos y van desde los 4099€ hasta los 8699€ de la tope de gama.

Lapierre XR 9.9: especificaciones, peso y precio

  • Cuadro: New XR Full Carbon 100mm, Team layup
  • Horquilla: Rock Shox SID SL Ultimate, Race Day Charger
  • Amortiguador: Rock Shox SIDLuxe Ultimate
  • Cambio: Sram XX1 Eagle
  • Pulsador: Sram XO1 Eagle
  • Cassette: Sram XO1 10-52T
  • Cadena: Sram XO1 Eagle
  • Bielas: Sram X1 Carbon, 34T
  • Frenos: Sram Level TLM, Centerline CLX 180/160mm
  • Ruedas: Lapierre Carbon XC SL
  • Neumáticos: Maxxis Rekon Race EXO TR 29x2,35”
  • Manillar: Progress Carbon
  • Tija: Lapierre Carbon light, 31,6mm
  • Sillin: Fizik Taiga
  • Peso: 10,45kg
  • Precio: 6.899€

Puedes ver el resto de modelos y montajes de la gama en la web oficial de Lapierre.

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