¿No soportas las series? te damos alternativas para seguir mejorando sobre la bici sin dejar de disfrutar
Realizar entrenamientos planificados y estructurados es la forma más eficaz de mejorar como ciclista. Sin embargo, este tipo de trabajo también exige constancia y disciplina y, seamos sinceros, muchas sesiones en las que el objetivo deja de ser disfrutar de la bicicleta para centrarse únicamente en cumplir el entrenamiento. Si quieres seguir progresando sin renunciar al placer de salir a rodar, estas ideas pueden ayudarte.
Entrena con eficacia sin perder la esencia de montar en bici
Seamos realistas, ir hasta el mismo tramo de carretera para hacer series una y otra vez, controlando los vatios, los tiempos de recuperación y todos los datos del ciclocomputador, no es precisamente la forma más divertida de montar en bici. Ni siquiera para quienes disfrutan analizando cada métrica.
A la mayoría de ciclistas les motiva descubrir rutas, enlazar puertos, rodar con amigos o simplemente pasar unas horas sobre la bicicleta. Y eso, muchas veces, entra en conflicto con un entrenamiento estructurado, donde cada minuto está planificado de antemano.
Por eso no son pocos los que, después de intentar seguir un plan de entrenamiento, terminan abandonándolo para volver a una forma más libre de entrenar: salir todo lo posible y, si el cuerpo responde, intentar ir rápido. Aunque este método está lejos de ser el más eficiente, puede dar buenos resultados si cada salida tiene un objetivo claro. Estas son algunas ideas para sustituir las clásicas series sin dejar de trabajar las cualidades que realmente importan.
A palos
RECOMENDADO
Vollering, multada por orinar durante el Tour: ¿dónde y cuándo se supone que deben parar las ciclistas?
Exhibición de Kasia Niewiadoma en el Mont Ventoux: gana, se viste de amarillo y pone el Tour patas arriba
El significado de cada maillot del Tour y cómo se gana
¿Por qué los guantes cortos han desaparecido del mountain bike?
Qué historia hay detrás del león de peluche del Tour de Francia
Marca, montaje y peso de la primera bici en ganar el Tour de Francia: era gravel, no tenía frenos ni tampoco cambios
Es el pan de cada día de muchas grupetas. Estas salidas suelen convertirse en un continuo intercambio de ataques, aceleraciones y momentos de recuperación que apenas duran hasta que alguien vuelve a tensar el grupo. En la práctica, son pequeñas carreras con algunos momentos de tregua para reagruparse tras una subida o un cruce.
Si conoces bien el recorrido y tienes claro qué quieres trabajar, puedes sacar mucho partido a este tipo de entrenamientos. Puedes intentar mantener un ritmo constante en sweet spot, lanzar ataques explosivos, centrarte en las subidas o disputar los sprints habituales de la grupeta. Las posibilidades son prácticamente infinitas y, además, el hecho de rodar acompañado suele hacer que te esfuerces bastante más de lo que lo harías entrenando solo.
Ritmo del bueno
Para los días de fondo también existe una alternativa muy eficaz: colocarte al frente del grupo y marcar tú el ritmo durante buena parte de la salida, manteniendo los vatios previstos.
Probablemente escucharás alguna queja cuando reduzcas el ritmo en las subidas para mantener la potencia objetivo o cuando aceleres en el llano para evitar que caiga demasiado. Pero precisamente ahí está el valor de este entrenamiento: realizar un trabajo de tempo constante durante muchos kilómetros mientras disfrutas de una salida en grupo.
Si el esfuerzo resulta demasiado largo, puedes dividirlo en bloques. Por ejemplo, rodar delante durante 10 o 20 kilómetros, recuperar otros tantos a rueda y repetir el proceso tantas veces como tengas previsto.
Otra variante, bastante más exigente, consiste en organizar una rotación con relevos muy cortos, de aproximadamente un kilómetro. Cada vez que pases al frente tendrás que rodar prácticamente al máximo, recuperar la rueda tras el relevo y prepararte para repetir el esfuerzo pocos minutos después. Es un entrenamiento muy similar a una contrarreloj por equipos, ideal para acostumbrar al cuerpo a mantener velocidades elevadas.
Salidas con compañeros de menor nivel
En casi todas las grupetas terminan formándose grupos según el nivel de cada uno. El inconveniente de salir siempre con los más fuertes es que cualquier ruta acaba convirtiéndose en una competición.
Cuando toque hacer un entrenamiento tranquilo en zona 2, una buena opción es unirse al grupo más lento. Ellos agradecerán que les protejas del viento y tú podrás completar el trabajo sin la tentación constante de responder a cada aceleración. Es una forma muy sencilla de respetar la intensidad prevista y acumular horas de calidad.
A por los KOM
Si entrenas solo, Strava puede convertirse en un excelente compañero para las sesiones de intensidad.
Busca segmentos cercanos que estén a tu alcance y trata de mejorar tus tiempos o, si el nivel lo permite, conquistar algún KOM. Algunos llegarán relativamente rápido, mientras que en otros tendrás que pelear durante semanas para rebajar apenas un segundo. En cualquier caso, estarás realizando esfuerzos máximos casi sin darte cuenta.
Además, si alternas segmentos de distinta duración y características —subidas, repechos, llanos o falsos llanos— podrás trabajar diferentes capacidades físicas sin necesidad de seguir una sesión de series tradicional.
Y tú, ¿prefieres un entrenamiento completamente estructurado o eres de los que disfrutan improvisando sobre la bicicleta? Cuéntanos cómo entrenas y qué trucos utilizas para seguir mejorando en nuestras redes sociales.