Fibra de carbono y ciclismo, todo lo que necesitas saber

Berto Gallego - 2018-11-22 18:00:00 - Mecánica

Fue la gran revolución. El material que puso patas arriba la industria ciclista, hasta el punto de que casi todos los recursos de investigación e innovación se centran en su uso: la fibra de carbono ha cambiado para siempre el ciclismo. 

Lo que empezó siendo un producto de "lujo", solo apto para las bicicletas de alta gama de cada compañía, ha terminado por tomar el camino de la globalización. 

Fibra de carbono

El origen de la fibra de carbono

Parece que ha transcurrido una eternidad, pero la realidad es que se trata de un producto relativamente nuevo, que lleva muy poco tiempo en el ciclismo en relación a la antigüedad de este deporte. 

Su origen está en los diamantes y el grafito, de los que se obtienen filamentos fibrosos que se trenzan, procesan y unen con el uso de resinas para conformar un tejido: es la fibra de carbono. 

Ya desde el primer momento, este complejo material se bifurca en dos tipos: fibra plana o fibra cruzada, cada uno de ellos ideal para una u otra tarea. 

Fibra de carbono

Las características de la fibra de carbono

Hay tantas fibras de carbono como las compañías quieren desarrollar. Se trata de un producto muy moldeable, adaptable a las necesidades y gustos del fabricante. Esto se debe a que los componentes que añadimos a la fibra de carbono los que determinan buena parte de sus características: grado de dureza, rigidez o elasticidad. La fibra de carbono se limita, en cierto modo, a aportar un valor estructural que posteriormente se personaliza con las aleaciones. 

Los dos tipos de fibra de carbono

Englobando de manera muy genérica -ya hemos hablado de la diversidad de este producto- podemos señalar dos tipos de fibra de carbono: las de alto módulo y las de alta resistencia. Las primeras destacan en elasticidad, las segundas en resistencia a las roturas, uno de los puntos negros de algunas fibras de carbono. 

Fibra de carbono

Los métodos de unión de la fibra de carbono

Monocasco

Se trata de la confección "en una sola pieza", que permite ganar en rigidez y disminuir los puntos más sensibles a una fractura. Por el lado negativo, solo es viable en piezas grandes y poco complejas. 

Racores

Se trata de un método artesanal, empleado por algunas de las grandes empresas, que tiene tantos fanáticos como detractores. Consiste, a grandes rasgos, en la soldadura mediante racores, unas piezas de unión. 

Fibra de carbono

Racores y monocasco

Es, como su propio nombre indica, un mixto entre ambos métodos. También se trata de la fórmula más económica y, por lo tanto, de la más empleada por las compañías con pocos recursos. Consiste en la fabricación de grandes piezas mediante monocasco y la unión del resto con racores de carbono. 

Tubos con fibra

Se trata de el método que logra mejores resultados en cuanto a la reducción del peso total de los productos, pero también es el más costoso y quizá el más complejo. El proceso consta de varias partes diferenciadas -conformación de las piezas, prensado en molde...- que suelen dar un resultado muy satisfactorio. Lo emplean algunas de las empresas más punteras de la industria del mountain bike en todo el mundo. 

Fibra de carbono

Esto, unido a la parte uno de este artículo, te ha permitido saber todo lo que necesitas sobre la fibra de carbono en el ciclismo. Evidentemente se trata de un resumen, a grandes rasgos, pero esperamos que lo hayas disfrutado. 

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