Conoce las seis normas fundamentales del entrenamiento

Berto Gallego - 2016-10-14 13:00:00 - Entrenamiento

En el artículo de hoy te presentaremos una serie de normas fundamentales del entrenamiento que se deberían convertir en el equivalente ciclista a los 10 mandamientos si quieres evitar que tu progresión se estanque llegado a un punto. Y es que por mucho que trabajes, si el entrenamiento no se enfoca de la manera adecuada, si no seguimos unas directrices básicas, llegará un momento en el que no dará los frutos deseados o, incluso, será contraproducente.

normas fundamentales del entrenamiento

Las seis normas fundamentales del entrenamiento

La primera de las seis normas fundamentales del entrenamiento es forzar nuestro organismo de manera controlada. Para que un entrenamiento dé los frutos deseados debe causarnos un cierto nivel de cansancio, hacernos sufrir aunque sea de manera limitada. Nuestro cuerpo asimilará el sobre esfuerzo hasta acostumbrarse a ese nivel de rendimiento.

El segundo mandamiento del buen entrenamiento nos dice que a cada carga sesiones le debe proseguir un periodo de recuperación, precisamente para que nuestro cuerpo lo asimile de manera adecuada. Lo ideal es planificar este periodo con antelación, cuando organicemos nuestras semanas de entrenamiento, y no lo hagamos obligados cuando el cuerpo diga basta.

En tercer lugar es importante tener claro que nuestro entrenamiento debe ser progresivo. Es decir, si con esos periodos de carga y recuperación nuestra condición física va mejorando, nosotros debemos simultáneamente incrementar la intensidad y dureza de nuestro entrenamiento para evitar incumplir el primer punto.

normas fundamentales del entrenamiento

La variación es otra de las normas fundamentales del entrenamiento. Nuestro cuerpo es inteligente y pronto se habitúa a las rutinas -lo vemos, por ejemplo, al hacer una dieta: se pierde mucho más peso los días iniciales-, es por ello que para conseguir que nuestro esfuerzo se optimice al máximo debemos introducir entrenamiento diferentes, series de fuerza o velocidad que den diversidad a nuestras salidas.

La penúltima de nuestras normas fundamentales del entrenamiento es la personalización de nuestro plan. No hay dos personas iguales, por lo que ideal para una persona u otra puede variar en función de multitud de factores: edad, peso, experiencia y un largo etcétera.

Lo último está igualmente relacionado con la planificación de nuestras sesiones, otra de las normas fundamentales del entrenamiento. En función del tiempo del que dispongamos, de lo ambicioso de nuestros objetivos y de la fecha para la que estén previstos, nuestro plan deberá variar.

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