Los radios de carbono están de moda, pero ¿en qué son mejores los de acero?
Hasta hace unos pocos años las ruedas con radios de carbono eran una rareza que apenas unos pocos fabricantes, con Ligthweight a la cabeza, se atrevían a utilizar. La llegada de radios convencionales de carbono ha conseguido romper esa barrera de exclusividad haciendo que cada vez más fabricantes se decidan a aprovechar sus ventajas.

Menor peso y mejor rigidez hacen ganar enteros a los radios de carbono
Pese a que desde hace años tenemos ruedas en el mercado con radios de carbono, tradicionalmente se ha tratado de modelos tremendamente exclusivos como los que componen las codiciadas ruedas de Lightweight, fabricadas de forma integral de forma que radios, buje y llanta formaban un conjunto inseparable. En los últimos años otras marcas como Syncros con sus Capital SL han optado por este camino con modelos de ruedas tremendamente rígidos y ligeros.
Sin embargo este tipo de construcción tiene un inconveniente: las ruedas han de ser fabricadas de forma prácticamente artesanal de forma que se encarece mucho su producción y, por tanto, su precio final. Aparte, se trata de ruedas que prácticamente conforman una única pieza por lo que romper un radio suele significar el fin de esas ruedas tan caras. Poco atractivo para la mayoría de clientes.
RECOMENDADO
Problemas para Campagnolo que anuncia importantes recortes en su plantilla
Movimiento inesperado: Florian Lipowitz, el fichaje que nadie veía venir
Chris Froome regresa por enésima vez, pero ya tiene 40 años y está sin equipo ¿por qué no se retira?
Malas noticias para el XCO: el Trek Future Racing echa el cierre
Una fiesta del ciclismo en el Pirineo: así celebrará la Back Road Cadí su 10º aniversario
Llega la primera bici XC de 32" del mercado: peso, precio y montajes

Por suerte, en los últimos años han comenzado a aparecer en el mercado radios convencionales pero fabricados en fibra de carbono que han conseguido unir las ventajas de este materias con la de mantener la misma construcción que las ruedas con radios de acero. Hasta tal punto se han convertido en un elemento disruptivo que incluso un fabricante de radios como DT Swiss ha recurrido a un proveedor externo para lanzar al mercado sus nuevas ARC 1100 Dicut en una versión aligerada de estas ruedas aerodinámicas.
Como os podéis imaginar, es precisamente esa la principal ventaja que ofrecen los radios de carbono frente a los de acero: el peso, que permite rebajar en torno a unos 125 gramos por rueda el resultado final y, lo mejor de todo, lo hace no sólo sin perder cualidades sino que se mejora la rigidez de la rueda por la mayor resistencia a la tracción de la fibra de carbono. Algo que reconocía un sorprendido Wout van Aert tras competir durante todo del Tour de Francia con ruedas con radios de carbono para acabar confesando que le permitían tomar las curvas y acelerar de forma mucho más fácil.

Obviamente, el punto débil seguro que también lo podéis imaginar. El carbono tiene la desagradable costumbre de contar con un comportamiento direccional y todo lo que es resistencia longitudinal se convierte en fragilidad en el plano lateral: las ruedas fabricadas con estos radios resultan más delicadas ante impactos laterales o la típica situación dentro del pelotón cuando los pedales de otro ciclista o el cambio de la bici que nos precede acaba contactando con los radios. Por suerte, al tratarse de radios convencionales su sustitución es tan sencilla como si cambiáramos un radio de acero.
¿Significa esto el fin de los radios de acero? Probablemente en gama alta sí, pero el factor precio seguirá haciendo que los radios de acero mantengan el reinado en la mayoría de ruedas del mercado. Aparte, también hay algunas voces que argumentan que en las ruedas aerodinámicas se seguirán prefiriendo los de acero al poderse estrechar más y, por tanto, ofrecer menos resistencia al viento aunque esto parece un factor secundario dada la poca influencia que los radios suelen tener en la aerodinámica final de la rueda.