"Tuve que vender mi coche después de que me echaran del equipo": Kiko Galván anuncia una pausa en su carrera tras pedir perdón públicamente
El ciclista español Kiko Galván ha anunciado que pone en pausa su carrera deportiva después de haber sido despedido del Team Ken Pharma. El despido vino por un vídeo publicadno en redes sociales en el que se le veía rodando de forma imprudente por una carretera abierta al tráfico, invadiendo el carrilo contrario de manera peligrosa, un comportamiento que generó una fuerte polémica y críticas dentro y fuera del pelotón.
Kiko Galván reconoce su error y pausa su carrera deportiva
La reacción del equipo fue inmediata y contundente. Ken Pharma optó por rescindir su contrato, marcando un punto de inflexión en la trayectoria del corredor. Desde entonces, Galván ha mantenido un perfil bajo hasta la difusión de un comunicado personal en el que expresa arrepentimiento, vergüenza y asunción de responsabilidades, además de comunicar su decisión de detener temporalmente su actividad como ciclista profesional.
En el texto, el corredor reconoce el impacto real que tiene el ciclismo y la exposición pública que conlleva: “Nunca pensé que el ciclismo lo viera tanta gente. Siempre creí que éramos cuatro locos y ya”. Galván explica cómo su salida del equipo tuvo consecuencias inmediatas en su vida personal, hasta el punto de verse obligado a vender su coche y afrontar un cambio radical en su día a día.

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El tono del comunicado es profundamente introspectivo. Galván habla sin rodeos de la vergüenza por haber fallado a su entorno más cercano y deja claro que no busca compasión ni justificaciones: “Me equivoqué. Un error tiene consecuencias y las estoy pagando. Pido perdón a quien se haya sentido afectado”.
Lejos de anunciar una retirada definitiva, el ciclista insiste en que se trata de un alto en el camino, una pausa necesaria para recomponerse. “Hoy no me despido. Solo paro. Respiro. Y sigo adelante, como pueda, pero con los pies en el suelo”, concluye, dejando abierta la puerta a un posible regreso cuando las circunstancias, personales y deportivas, lo permitan.
El caso de Kiko Galván reabre el debate sobre la responsabilidad de los deportistas profesionales en redes sociales, la seguridad vial y el ejemplo que proyectan hacia aficionados y jóvenes ciclistas. Un recordatorio de que, en un deporte cada vez más expuesto, cada gesto cuenta.