"Tuve un control antidopaje junto a la habitación donde estaba mi madre fallecida»": Valentina Cavallar denuncia los límites del sistema
La ciclista austriaca del SD Worx-Protime ha relatado uno de los episodios más dolorosos de su vida. Apenas unas horas después de perder a su madre, tuvo que someterse a un control antidopaje en su propia casa, mientras el cuerpo de su madre permanecía en la habitación contigua.
"Era una hija que acababa de perder a su madre"
La austriaca, que antes de dedicarse al ciclismo llegó a competir en los Juegos Olímpicos de Tokio como remera, estaba completando su primera temporada con el SD Worx-Protime. Había terminado novena en la general del Giro de Italia Femenino y duodécima en La Vuelta Femenina, consolidándose como una de las escaladoras del equipo.
Valentina Cavallar, de 25 años, ha decidido hacer pública la situación personal que la llevó a poner fin anticipadamente a su temporada. La ciclista austriaca perdió a su madre el pasado mes de septiembre, pero lo que ha provocado una especial indignación ha sido su relato sobre un control antidopaje realizado pocas horas después del fallecimiento.
La corredora del SD Worx-Protime ha explicado lo sucedido a través de una publicación en Instagram, en la que cuestiona la falta de sensibilidad con la que, según su testimonio, se gestionó una situación familiar especialmente delicada.
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Cavallar llevaba sin competir desde el Tour de Francia Femenino, cuya última etapa no llegó a disputar. Hasta ahora no había explicado públicamente los motivos de su ausencia, pero ha decidido romper su silencio para compartir una experiencia que considera importante dar a conocer.
La ciclista reconoce que la muerte de su madre ha cambiado profundamente su manera de entender la vida y el deporte profesional. Sin embargo, el momento más duro de su relato llega cuando describe lo ocurrido apenas unas horas después del fallecimiento.
"Pocas horas después de que muriera mi madre, tuve que someterme a un control antidopaje en casa, en la habitación contigua a aquella en la que ella se encontraba", explica.
La austriaca insiste en que nunca ha cuestionado la necesidad de perseguir el dopaje y que siempre ha asumido sus responsabilidades como deportista profesional. Lo que denuncia es que esas obligaciones se impusieran en unas circunstancias tan excepcionales.

"En aquel momento no estaba pensando en ciclismo, competiciones ni en mis responsabilidades como deportista. Era una hija que acababa de perder a su madre".
Cavallar describe el episodio como profundamente doloroso, completamente inapropiado y una falta de respeto hacia su familia. Su mensaje termina con una reflexión sobre la necesidad de recordar que detrás de cada deportista existe una persona cuya vida continúa más allá de la competición.
"Creo en un deporte limpio, pero también creo que la humanidad, la compasión y el respeto nunca deben olvidarse".
Los controles antidopaje y sus límites en situaciones excepcionales
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre cómo se aplican los controles antidopaje fuera de competición. Los ciclistas profesionales están sujetos a un sistema de localización, conocido como whereabouts, que permite realizar pruebas sin previo aviso, incluso durante los periodos en los que no compiten.
La Agencia Internacional de Controles (ITA), responsable del programa antidopaje de la UCI, establece que los deportistas pueden ser sometidos a controles en cualquier momento y lugar. Sin embargo, el relato de Cavallar plantea hasta qué punto deben contemplarse circunstancias personales extraordinarias al ejecutar esas pruebas.
La cuestión de los horarios y las condiciones de los controles ya había generado polémica durante el Tour de Francia 2026, cuando varios corredores criticaron las pruebas realizadas de madrugada. La propia UCI reconoció entonces que podían alterar el descanso de los ciclistas, aunque defendió su utilización en circunstancias excepcionales.