Contrarreloj por equipos: por qué se olvidaron y por qué han vuelto
En su jornada 5, La Vuelta a España 2005 se disputará en el formato de contrarreloj por equipos, una disciplina que en otro tiempo era de inclusión casi obligada en las grandes vueltas, pero que parecía haber caído en el olvido. Sin embargo, este año ha sido recuperada por la organización de la ronda española y, el próximo año, coincidiendo con la salida del Tour de Francia en Barcelona, la grande boucle iniciará su andadura con este formato.
Las primeras diferencias de tiempo en La Vuelta 2025 saldrán de una crono por equipos
Tan odiada como amada, la contrarreloj por equipos es, sin lugar a dudas, una de las disciplinas más espectaculares del ciclismo de carretera y exige a las escuadras una preparación minuciosa así como una forma espléndida al ciclista.
Aunque desde la televisión todo pueda parecer muy sencillo, la realidad es que el trabajo para lograr la perfecta coordinación en las contrarreloj por equipos es ingente y en parte por ello algunos equipos las han disputado tradicionalmente como un mero trámite. Mientras tanto, por otro lados, ha habido escuadras auténticamente especializadas en las cronos por equipo, que las preparaban a conciencia y lograban sacar el máximo rédito de esta especialidad.
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¿Contar kilómetros o sumar horas?
Y es que, una contrarreloj por equipos requiere una coordinación perfecta entre los ciclistas, estudiar al milímetro las capacidades y características de cada ciclista para organizar la línea o un ajuste preciso de los ritmos para que los especialistas no acaben destrozando a sus compañeros más escaladores pero que, a su vez, la intensidad sea suficiente para el objetivo que se busque en su disputa.
También hay que tener en cuenta otros aspectos como la táctica a utilizar a lo largo de la disputa de una contrarreloj por equipos: relevos largos o cortos, mantener el bloque compacto o ir quemando unidades según avanzan los kilómetros, donde priorizar el trabajo de tirar de un ciclista u otro, analizar la incidencia del viento en cada parte del recorrido para ajustar la colocación de la línea, etc.
Aparte, el ritmo al que es capaz de rodar un equipo completamente compenetrado supone un esfuerzo descomunal para cada ciclista por lo que no tener un buen día no es una opción ya que se necesita el máximo para rodar a la altísima velocidad que se consigue en una crono por equipos. No ser capaz de seguir el ritmo pueden suponer en meta diferencias que se cuantifican en minutos más que en segundos.
Muchos aspectos que no siempre los equipos pueden trabajar como deberían dados los cargados calendarios a los que obliga el ciclismo actual quizás una de las razones por las que poco a poco, tanto en grandes vueltas como las de una semana, la contrarreloj por equipos ha venido perdiendo presencia en los últimos tiempos. Una disminución de protagonismo que no sólo es achacable a la peculiaridad de esta modalidad sino que no deja de ser una extensión del papel cada vez menos relevante que las contrarrelojes individuales vienen teniendo.
Sin embargo, es indudable que se trata de una especialidad tremendamente plástica y que siempre atrae la atención del aficionado al ciclismo por lo que es de agradecer que organizaciones como las de La Vuelta a España, se hayan decidido a incluir una después de varios años sin disputar una algo que también ha animado a las organización del Tour de Francia, también dependiente de ASO al igual que la ronda española que el año que viene iniciará su andadura de esta forma.
En cualquier caso, las cronos por equipos de hoy en día no son como las de antaño, donde se disputaban auténticas animaladas que se acercaban a los 100 kilómetros, habiendo quedado reducidas a distancias más mundanas, lo que provoca que, obviamente, las diferencias de tiempo no sean tan brutales como las que se veían en otras épocas.
Aun así, los 24 kilómetros con los que cuenta la contrarreloj por equipos que La Vuelta disputará en su etapa 5 en Figueras seguro que comienzan a deparar las primeras diferencias importantes en una edición de La Vuelta en la que las opciones de obtener aventajar de forma significativa a los rivales parecen escasas. Será sin duda un buen día para que Jonas Vingegaard se afiance al frente de la general antes de la primera etapa realmente de montaña que se disputará al día siguiente en Andorra.
Por otro lado, la recuperación de la contrarreloj por equipos sirve a la organización para añadir un atractivo a la primera semana de carrera sin tener que recurrir a una crono individual que, tal como está el ciclismo actual, suelen dejar las clasificaciones demasiado clarificadas como ocurrió en el Tour de Francia donde Tadej Pogacar logró casi el grueso de su ventaja si haber concluido aún la primera semana.