"Échale huevos": Pidcock se tomó a risa el enfado de Almeida
La novena etapa de la Vuelta a España 2025 dejó una escena curiosa y cargada de tensión en plena subida a Valdezcaray. Mientras Jonas Vingegaard se marchaba en solitario para lograr la victoria, João Almeida y Tom Pidcock formaron el dúo perseguidor. Sin embargo, la colaboración no fue del todo fluida y acabó en reproches.
Almeida recrimina a Pidcock en Valdezcaray: “Me dijo que tenía que echarle huevos”
Pidcock confesó tras la meta lo ocurrido entre risas: “Me dijo que tenía que echarle huevos”. Y entre risas el británico explicó que Almeida, que marcaba un ritmo demoledor, le exigía más implicación en los relevos: “Le dije que si iba un poco más despacio podría seguirle y pasar al frente. Pero es como un tractor, en el tramo llano y sobre todo en el último kilómetro fue impresionante. Apenas pude pasarle”.
Almeida tiró con todo, pero la dupla no consiguió neutralizar al danés, que había lanzado un ataque incontestable a falta de 13 km y al que solo Giulio Ciccone (Lidl-Trek) intentó seguir. Durante varios kilómetros llegaron a acercarse a apenas siete segundos, pero la aceleración final de Vingegaard terminó por frustrar la persecución.
Ver esta publicación en Instagram
RECOMENDADO
De sufrir a disfrutar: trucos para ganar confianza en las bajadas
Por qué casi ningún profesional lleva ya las gafas por dentro del casco
Por qué los ciclistas actuales suben cada vez menos tiempo de pie
Qué hay detrás del famoso “zumo rojo” que toman los corredores tras cada etapa
La hora a la que entrenas puede cambiar tu rendimiento sobre la bici
Así frenó la UCI la revolución más radical del diseño de bicicletas
Pidcock, aun sin poder colaborar demasiado, firmó un valioso segundo puesto de etapa y un gran salto en la general: cuarto a 1:35 del líder, Torstein Træen (Bahrain Victorious), y a solo 11 segundos del podio. “Estoy contento. Quería pelear por una etapa, pero Jonas es Jonas y no puedes darle espacio. Esto me da confianza para lo que viene”, aseguró.
El portugués Almeida, en cambio, dejó entrever su frustración tanto por la falta de ayuda en la subida como por la ausencia de apoyo de su propio equipo en momentos clave. Pese a ello, su capacidad de resistencia le mantiene entre los favoritos a la victoria final.