Evenepoel, Seixas, Van der Poel, Del Toro... el Mundial más abierto busca nuevo campeón
El arcoíris cambia de dueño. Este domingo, Montréal cerrará el Campeonato del Mundo de Ciclismo 2026 con una prueba Élite masculina que llega sin Tadej Pogačar y con algo que no siempre encontramos en una carrera de este nivel: muchos corredores pueden imaginar una forma distinta de ganarla.
Serán 273,7 kilómetros y 3.803 metros de desnivel, pero las cifras cuentan solo una parte. El Mundial se resolverá sobre un circuito de Mont-Royal que no tiene ninguna subida suficientemente larga como para ordenar la carrera por sí sola. Aquí habrá que sobrevivir a la acumulación de esfuerzos, encontrar el momento adecuado para moverse y, probablemente, asumir riesgos.
Campeonato del Mundo ruta 2026: Montréal busca nuevo campeón del mundo
La prueba en ruta Élite masculina se disputa este domingo 27 de septiembre, con salida en Brossard y llegada en Montréal. Después de un largo primer tramo de aproximación, la carrera desembocará en Mont-Royal, donde comenzará una sucesión de 12 vueltas a un circuito de 13,4 kilómetros que terminará llevando el desnivel acumulado hasta los 3.803 metros.
La ausencia de Pogačar cambia por completo el escenario. No solo porque desaparece el campeón de las dos últimas ediciones, sino porque cuesta encontrar otro corredor alrededor del que todos los demás deban construir obligatoriamente su estrategia. Montréal ofrece terreno para escaladores explosivos, clasicómanos y especialistas en carreras de fondo. Y cada uno necesitará que el Mundial se desarrolle de una manera diferente.
Claves del Mundial de Montréal 2026
- Fecha: domingo 27 de septiembre
- Salida: Quartier Dix30, Brossard
- Meta: Parc Jeanne-Mance, Montréal
- Distancia: 273,7 km
- Desnivel positivo: 3.803 m
- Salida: 15:00, hora peninsular española
- Llegada estimada: 21:40
- Circuito de Mont-Royal: 13,4 km
- Vueltas: 12
- Desnivel por vuelta: 269 m
- Subida principal: Camillien-Houde, 1,6 km al 7,4%
- Perfil: quebrado, explosivo y de mucho desgaste
- Dónde verlo: RTVE y RTVE Play. Aquí puedes consultar los horarios y dónde ver todas las pruebas del Mundial de Montréal 2026.
El recorrido: ninguna subida decide el Mundial, pero todas pueden hacerlo juntas
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Montréal plantea una dureza diferente a la de los últimos Mundiales. Los cerca de 3.800 metros de desnivel quedan lejos de los aproximadamente 5.000 de Kigali 2025 y también por debajo de Zürich 2024. Eso permite que vuelvan a entrar en la ecuación corredores que probablemente habrían quedado fuera en un recorrido de montaña más marcado. La clave estará en cómo se alcanzan esos 3.803 metros.

Una vez dentro de Mont-Royal apenas habrá tiempo para estabilizar la carrera. La subida más importante será Camillien-Houde, con 1,6 kilómetros al 7,4%. No parece una ascensión capaz de romper por completo un Mundial, pero sí tiene longitud y pendiente suficientes para hacer daño cuando se afronte a máxima velocidad.
Después llega Chemin de la Polytechnique, más corta y con rampas de hasta el 11%, antes de afrontar otra zona ascendente en Avenue Pagnuelo y regresar hacia Avenue du Parc. Descensos, curvas, pequeños repechos y aceleraciones completan un circuito donde recuperar posiciones también tendrá un coste. Y el pelotón ya sabe qué puede ocurrir allí.
El GP de Montréal disputado hace unos días terminó con Isaac Del Toro y Paul Seixas jugándose la victoria. El francés utilizó Camillien-Houde para lanzar uno de los movimientos decisivos y Del Toro fue capaz de responder antes de superarlo posteriormente en meta.
El domingo la diferencia será que el Mundial añade casi 60 kilómetros respecto al GP de Montréal.
Por eso, probablemente importe menos saber quién puede subir más rápido Camillien-Houde que quién seguirá haciéndolo con potencia cuando lleve más de 250 kilómetros en las piernas. En las primeras vueltas habrá muchos corredores capaces de superar esas cotas. En las últimas, cada aceleración puede convertirse en una selección definitiva.
Además, la propia meta asciende ligeramente hacia la llegada, así que si nadie consigue marcharse, tampoco estaremos ante un sprint convencional.
Favoritos: muchas maneras de intentar conquistar el arcoíris
Remco Evenepoel llega a la carrera en una situación privilegiada. Ha pasado buena parte de su preparación en Canadá, ganó el GP de Québec y acaba de conquistar en Montréal su cuarto Mundial consecutivo de contrarreloj.
Pero quizá lo más interesante sea la cantidad de escenarios que puede manejar. Evenepoel puede anticiparse, seleccionar desde lejos o aprovechar una carrera ya rota para marcharse por potencia. Bélgica, además, dispone de Wout van Aert, una segunda carta completamente distinta y especialmente peligrosa si un pequeño grupo alcanza unido los últimos kilómetros.
Mathieu van der Poel afronta casi el problema contrario. Cuanto más selectiva sea la carrera por desnivel, menos favorable será para él; cuanto más pesen la colocación, el fondo, la técnica y las aceleraciones cortas, más crecerán sus opciones. El neerlandés llega dos kilos más ligero que en primavera y después de cerrar su preparación en Luxemburgo con una extraordinaria escapada de 175 kilómetros. Ya fue tercero en Zürich 2024 sobre un Mundial con mayor desnivel que este.
La referencia más reciente del propio circuito pertenece, sin embargo, a Isaac Del Toro. Ganar el GP de Montréal no garantiza nada en una prueba casi 60 kilómetros más larga, pero confirma dos cuestiones importantes: puede responder a los ataques en Camillien-Houde y conserva velocidad para rematar después. México tendrá menos recursos tácticos que otras selecciones, así que buena parte de sus posibilidades pasarán por mantener a Del Toro protegido hasta que la carrera entre en su fase decisiva.

Paul Seixas representa quizá la opción más explosiva. Hace apenas unos días fue él quien consiguió romper la carrera en Mont-Royal y llega después de ser también tercero en la contrarreloj. Su potencia cuesta discutirla; el interrogante está en gestionar un Mundial de casi 274 kilómetros frente a corredores mucho más experimentados.
Y Tom Pidcock encaja especialmente bien en una carrera difícil de controlar. Ha sido cuarto en Québec y sexto en Montréal, maneja extraordinariamente bien los circuitos técnicos y tiene suficiente explosividad para seguir movimientos en las cotas. El británico ya señaló a Evenepoel, Del Toro y Seixas entre las grandes referencias para este Mundial.
A partir de ahí aparece un segundo grupo enorme de candidatos: Ben Healy, Giulio Ciccone, Brandon McNulty, Quinn Simmons, Jhonatan Narváez, Mads Pedersen o Primož Roglič tienen argumentos para entrar en una carrera que se rompa antes de que los principales nombres decidan actuar.
España acudirá principalmente con Enric Mas y Juan Ayuso. Mas llega después de ganar la Vuelta a España y tiene como referencia su octavo puesto en Zürich 2024, donde estuvo en el grupo que terminó disputándose el bronce. Ayuso, también octavo en el Mundial de Kigali 2025, ofrece una alternativa más explosiva.
Montréal presenta así uno de esos Mundiales donde el recorrido importa tanto por lo que permite como por lo que exige. Es suficientemente duro para eliminar a muchos corredores, pero quizá no tanto como para señalar de antemano quién debe quedar delante.
Sin Pogačar para imponer una referencia común, las selecciones tendrán que decidir cuándo dejan de esperar. Y en un Mundial de 273 kilómetros, hacerlo una vuelta demasiado pronto o una demasiado tarde puede ser toda la diferencia entre vestir el arcoíris y verlo marcharse por delante.