Graves acusaciones contra el Picnic PostNL: 71 testimonios destapan una cultura del miedo y graves problemas psicológicos entre sus ciclistas
El Picnic PostNL vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez por unas acusaciones mucho más graves que sus problemas deportivos y económicos. Una investigación periodística basada en los testimonios de 71 personas que han trabajado o siguen trabajando en el equipo denuncia un ambiente de miedo, control excesivo y represalias contra quienes cuestionan las decisiones de la dirección. Algunos exciclistas aseguran haber sufrido importantes consecuencias psicológicas durante su paso por la formación neerlandesa.
Picnic PostNL, bajo sospecha: 71 testimonios destapan una cultura del miedo y graves problemas psicológicos entre sus ciclistas
La investigación, publicada este 15 de octubre por NOS Sport en colaboración con el medio especializado In De Waaier, señala directamente al máximo responsable del equipo, Iwan Spekenbrink, y al director deportivo Rudi Kemna, como figuras centrales de un modelo de gestión que, según los testimonios recogidos, habría deteriorado progresivamente las relaciones entre ciclistas, técnicos y responsables de la estructura.
Un exciclista reconoce que llegó a pensar en hacerse daño
Uno de los testimonios más duros es el de Martijn Tusveld, que perteneció al equipo entre 2017 y 2024, cuando competía bajo distintas denominaciones.

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El neerlandés sitúa el origen de sus problemas en el Giro de Italia de 2020. Tras una etapa, Rudi Kemna le preguntó por la estrategia utilizada y Tusveld expresó su desacuerdo con algunas decisiones tácticas.
Según su relato, aquella intervención tuvo consecuencias. Al terminar la temporada, la dirección le comunicó que estaba generando un ambiente negativo. Su calendario de 2021 perdió protagonismo y posteriormente le anunciaron que no renovarían su contrato. Finalmente pudo continuar otras tres temporadas gracias a las salidas inesperadas de dos compañeros.
En un correo enviado a Kemna en 2025, al que ha tenido acceso NOS, Tusveld explicaba que aquel episodio había cambiado por completo su relación con el equipo.
"Empecé a tener miedo. Pensé que lo mejor era callarme y decir que sí a todo. Y eso fue lo que hice durante los años siguientes", relató al medio neerlandés.
Las consecuencias fueron más allá de lo deportivo. Tusveld asegura que sufrió síntomas depresivos durante 2021 y reconoce que llegó a pensar en hacerse daño. Su malestar continuó después de abandonar la formación y terminó retirándose del ciclismo profesional a finales de 2025.
Un modelo de control que se endureció tras el éxito de Tom Dumoulin
La investigación describe una transformación progresiva del equipo, especialmente después de la victoria de Tom Dumoulin en el Giro de Italia de 2017.
Adriaan Helmantel, que fue entrenador personal del neerlandés durante cuatro años, asegura que la dirección comenzó a imponer una estructura cada vez más rígida en la que prácticamente cualquier comunicación entre ciclistas y especialistas debía pasar por los responsables del equipo.
Según su testimonio, los entrenadores dejaron de tener libertad para comunicarse directamente con los corredores, una decisión que perjudicó el trabajo individualizado y generó desconfianza entre los distintos departamentos.
"Se convirtió en una dictadura", afirma Helmantel al describir el funcionamiento interno que acabó imponiéndose.

Los testimonios recogidos apuntan a un sistema en el que cuestionar los protocolos podía interpretarse como un desafío a la autoridad. Varios antiguos trabajadores aseguran que las críticas provocaban reuniones con la dirección y que el mensaje recurrente era que cualquier integrante de la estructura podía ser sustituido.
La investigación también recoge el caso de un exciclista que solicitó ayuda psicológica y que, según su relato, recibió de Kemna la respuesta de que no creía en los psicólogos.
Todas estas situaciones aparecen documentadas en la investigación de NOS y en De Gehaktmolen, la serie de pódcast publicada por In De Waaier.
Nicolas Roche también cuestiona la gestión del equipo
Las acusaciones cuentan además con el testimonio de Nicolas Roche, que compitió en la estructura durante las tres últimas temporadas de su carrera.
En una entrevista publicada por NOS, el irlandés afirma que los problemas comenzaron cuando sus opiniones o decisiones individuales entraban en conflicto con los protocolos establecidos.
Roche recuerda que llegó a recibir una advertencia por prolongar una sesión de entrenamiento una hora más de lo previsto. También asegura que la dirección desaprobaba las relaciones personales estrechas entre corredores y miembros del personal.
"Creo que esta dirección no es adecuada para el ciclismo", sostiene Roche, que considera que la rigidez del sistema impedía adaptarse a las circunstancias cambiantes de las carreras.
El exciclista también reconoce aspectos positivos de su experiencia, como el compromiso del equipo de mantener los salarios durante la pandemia.
Picnic PostNL guarda silencio de momento ante las acusaciones
La investigación también ha encontrado respaldo en la Asociación de Ciclistas Profesionales de Países Bajos (VVBW). Su secretario, Jeroen van Keulen, reconoce haber recibido durante el último año y medio varias quejas compatibles con los problemas descritos por los entrevistados.
Según explica a NOS, algunos corredores llegaron a contactar con la asociación en situaciones de fuerte angustia emocional.
Los periodistas responsables de la investigación trasladaron sus conclusiones y preguntas al equipo el pasado 12 de octubre. Dos días después ofrecieron personalmente a Iwan Spekenbrink la posibilidad de responder desde la sede de Picnic PostNL en Deventer.
Spekenbrink rechazó responder tanto por escrito como ante las cámaras y por el momento, las acusaciones no cuentan con una respuesta pública de la dirección.
Una nueva crisis en el peor momento deportivo del equipo
Las revelaciones llegan en una semana especialmente complicada para Picnic PostNL, que ya estaba siendo protagonista por las dudas sobre su futuro en la máxima categoría.
A comienzos de octubre aparecieron informaciones que apuntaban a que la formación neerlandesa estaba considerando abandonar voluntariamente el WorldTour en 2027 para competir como ProTeam.
Sin embargo, el equipo desmintió posteriormente esa posibilidad y aseguró que sus planes seguían pasando por mantenerse en el WorldTour, tanto con su estructura masculina como con la femenina.
La situación es especialmente delicada porque Picnic PostNL recibió inicialmente una licencia WorldTour válida únicamente para 2026. Su ampliación a 2027 y 2028 está condicionada al cumplimiento de determinados requisitos financieros establecidos por la UCI.
En el apartado deportivo, la situación parecía haber recibido un pequeño impulso apenas unas horas antes de conocerse la investigación. Frits Biesterbos consiguió este miércoles la primera victoria WorldTour de Picnic PostNL en toda la temporada al imponerse en la segunda etapa del Tour de Guangxi.
El equipo neerlandés era el único de los 18 conjuntos WorldTour masculinos que todavía no había logrado un triunfo en una prueba de esta categoría durante 2026. Contando todas las competiciones, la victoria de Biesterbos fue la tercera de la temporada.
Ahora, mientras intenta asegurar su continuidad en la élite y recuperar su competitividad, Picnic PostNL afronta una controversia que va mucho más allá de los resultados.