Probamos la nueva Orbea Oiz 2023, una apuesta acertada por los 120 mm

Mountain Bike 27/12/22 07:01 David R.

Hace unas semanas asistimos a la presentación de la nueva Oiz en la sede de Orbea y allí probarla durante dos intensas jornadas de puro mountain bike. No hay duda de que la Orbea Oiz 2023 será una de las mountain bikes de los próximos años.

Rodando con la nueva Orbea Oiz 2023

Su sede en el País Vasco fue el lugar elegido para dar a conocer la nueva Orbea Oiz, una mountain bike totalmente renovada y que ahora llega con 120 mm como única opción disponible. Sin perder su estilo se han introducido cambios para hacerla más capaz, más eficiente y para pulir pequeños detalles que le aportan una mayor fiabilidad. Aquí podéis leer todas las novedades que incluye.

En nuestra primera prueba, la bicicleta que tuvimos el placer de montar fue la Oiz M-Team, con cuadro de carbono OMX y transmisión completa en Shimano XTR. Aquí podéis ver todos los modelos y precios de la nueva gama.

Las suspensiones corren a cargo de Fox, con un amortiguador DPS Factory Evol y una horquilla Float SC Factory con cartucho FIT4 y barras de 34 mm, ambos con el acabado Kashima. Sus tres posiciones Bloqueo, intermedio y abierta se controlan a la perfección con el mando Squid-lock, que mantiene el funcionamiento push-to-unblock, que también cuenta con palanca para activar la tija telescópica, una Fox Transfer SL Factory.

Pero si hay algo que tengamos que destacar en el montaje de esta nueva Oiz son las ruedas. Los de Mallabia estrenaron marca de ruedas hace solo unos días y estas no podían faltar en su nuevo buque insignia. En el caso de nuestra bicicleta de test venía equipada con las OQUO MP 30 TEAM, pero es posible elegir entre otros modelos de la marca a través de la plataforma de MyO. Estas ruedas vienen con un buje DT-Swiss 350 y un aro de carbono con ancho interno de 30 mm, ideales para equipar neumáticos de 2,4” como los Maxxis Recon Race que venían en nuestra unidad de test.

Como decíamos, toda la transmisión va a cargo de Shimano en su versión XTR, con un desarrollo de 34T en el plato y cassette 10-51T. Los frenos corren a cargo también de la marca japonesa, lo que es sin duda una garantía de buen funcionamiento y fiabilidad.

Para manillar y potencia se opta por hacer uso de su propia marca de componentes OC, en la que destaca la potencia de aluminio de solo 2 tornillos, con -10º de inclinación y longitud configurable en MyO al igual que el manillar de carbono. La potencia cuenta con unas arandelas específicas que ayudan a colocarla de manera centrada y así facilitar el montaje.

Se incluye un minimalista guía-cadena y un protector de vaina adhesivo de fabricación made in Spain. Hay opción de colocar un soporte para el ciclocomputador en la tapa de la potencia y cuenta también con un protector de vinilo en el tubo diagonal, un detalle que rara vez encontramos en una bicicleta de serie.
Con este montaje el peso total de la Oiz M-Team queda en poco más de 10 kg.

Pedaleando con la nueva Orbea Oiz

En los días reservados para el test nos tenían preparados dos recorridos de lo más variado. El primero de ellos se trataba de un recorrido de casi 40 kilómetros con subidas explosivas y pendientes de vértigo, combinada con bajadas de mucho flow.

En esta primera toma de contacto nos sorprendió lo bien posicionado que estábamos sobre la Oiz. Nada de posturas forzadas, con una posición centrada y en la que todo se ve en sitio desde el primer momento.
Tras ajustar presiones y algún que otro pequeño detalle, salimos a dar las primeras pedaladas. Ya aquí se empezaron a notar los cambios respecto a su antecesora. Ahora al rodar por el llano te permite hacerlo con el bloqueo en su punto intermedio, la suspensión en esta posición se ha vuelto más firme, notándose sobre todo en la primera parte del recorrido. Se ha perdido ese pequeño balanceo, que antes podía hacernos dudar si dejarla en esa posición o bloquear por completo la suspensión.

Parte de esta firmeza también se debe a la mayor rigidez del nuevo triángulo trasero, que se aprecia sobre todo en las salidas de curvas de los senderos, cuando se pedalea con fuerza para salir con velocidad. Aquí cada golpe de pedal se transfiere a la rueda trasera sin perderse ningún vatio.

Tras algunos kilómetros de pedaleo por llano nos desviamos para cambiar por completo de terreno. Empezaba un recorrido en el que predominaban las fuertes subidas, de rampas explosivas, para una tras otra desembocar en bajadas de puro Flow, en las que dejar correr la bicicleta buscando la máxima diversión.

Como decíamos antes, algo que nos gustó fue la posición sobre la bici, está centrada y se nota menos racing que la anterior Oiz, pero con la suficiente inclinación como para dejar pegada al suelo la rueda delantera en las pendientes más exigentes.

Se ha perdido parte del nervio del tren delantero que ofrecen las MTB del Cross Country más conservador, en su lugar se muestra mucho más dócil, sin dejar de ser rápida de dirección, pero más fácil de manejar en subidas con curvas cerradas. En estas zonas, la posición intermedia de bloqueo más firme hace que pase desapercibido el aumento de recorrido de la suspensión, incluso el pedaleo en esta situación transmite sensación de ser más efectivo, no amortiguando tanto con las imperfecciones del terreno. Mantener unas vainas cortas le sigue dando esa agilidad y reactividad tan característica de OIZ.

En el tipo de bajadas por las que rodamos en el primer día nos permitía dejar correr la bici. Sin tener excesiva dificultad, pudimos ganar confianza con la Oiz y ver que no es necesario un terreno muy roto para aprovechar todo su recorrido de suspensión con facilidad. A altas velocidades se mantiene estable, dejándose guiar. Los apoyos en curvas son certeros y te permite lanzarte a ellos con total confianza.

Para la siguiente jornada nos encontraríamos con un trazado de 60 kms, un terreno más similar al que podemos encontrar en un XCM, con largas subidas que acumulaban casi 1800 m de desnivel. En esta ocasión las bajadas eran más técnicas donde pudimos poner al límite la nueva Oiz.

Al igual que el primer día empezaramos pedaleando por un terreno fácil, para en unos minutos comenzar un primer puerto de 9 kms, donde poner a prueba las dotes escaladoras de esta Orbea. Los poco más de 10 kg de nuestra versión de Oiz se sienten ligeros en este tipo de ascensos. En esta ocasión, aprovechando que el firme lo permitía en algunas partes, si hicimos uso del bloqueo completo de la suspensión beneficiándonos de la rigidez del cuadro para transmitir toda nuestra fuerza a la rueda trasera.

En este segundo día, las bajadas se complicaban bastante, con zonas más técnicas que obligaban a poner los cinco sentidos sobre el terreno. Aquí es donde la Oiz ha dado un gran salto de calidad. Ahora es más fácil de manejar, permitiéndola mover de un lado a otro sin apenas esfuerzo. La rueda trasera sigue en todo momento la trayectoria, con lo cual es más sencillo dibujar la trazada correcta en cada curva. Por supuesto los 20 mm extras de recorrido son un plus en estas situaciones, ya que te permiten ser más agresivo a la hora de pasar por cualquier dificultad del terreno.

Algo que se agradece es la ausencia de ruidos procedentes del interior del cuadro en el paso por zonas bacheadas. El nuevo guiado de cables con sus respectivos recubrimientos de foam hacen su trabajo a la perfección. Algo similar pasa con el protector de la vaina, nos gustaría que fuese un poco más grande para cubrir una mayor área, no obstante, cumple su cometido.

Los senderos con sube y bajas continuos que nos fuimos encontrando fue otro de los terrenos en los que nos sorprendió esta Oiz. En cada pedalada te lanza hacia adelante con una sensación impropia de una bicicleta de doble suspensión y 120 mm de recorrido. El pedalier, aunque ahora es más bajo, no limita a la hora de pasar obstáculos, incluso nos atreveríamos a decir que tiene una mayor capacidad de sortearlos. De hecho, solo en una ocasión tocamos con la biela en el suelo.

Primeras conclusiones

La nueva Orbea Oiz ha sufrido una serie de modificaciones que realmente le han sentado genial. Los cambios en la geometría y los 20 mm extras la hacen más capaz y segura en situaciones complicadas. Una mayor rigidez en la parte trasera y una posición intermedia más aprovechable permite ser más rápido en todos los terrenos.

En definitiva, un arma creada para conquistar los pódiums de las mejores carreras, que te lanzará a toda velocidad por senderos y trialeras sin comprometer tu seguridad. Una gran relación calidad/precio hará que, posiblemente, siga siendo un éxito de venta entre los aficionados que buscan exprimirse y buscar sus límites.

Montaje, peso y precio de la Orbea Oiz M-Team 2023

  • Cuadro: Orbea Oiz Carbon OMX.
  • Amortiguador: Fox DPS Factory 120mm Evol Kashima.
  • Horquilla: Fox 34 Float SC Factory 120 FIT4.
  • Bloqueo remoto: OC Squidlock MP20.
  • Bielas: Shimano XTR M9100 34t.
  • Cambio: Shimano XTR M9100 SGS Shadow Plus.
  • Cassette: Shimano XTR M9100 10-51t 12-Speed.
  • Cadena: Shimano CN-9100.
  • Frenos: Shimano XTR M9100.
  • Ruedas: OQUO Mountain Performance MP30TEAM Carbon.
  • Cubierta: Maxxis Rekon Race 2.40” WT 120 TPI Exo TLR.
  • Manillar: OC MP10 Mountain Performance Carbon.
  • Potencia: OC Mountain Performance MP10 Alu SL, -10º
  • Tija sillín: Fox Transfer SL Factory Kashima.
  • Sillín: Selle Italia SLR Boost Fill
  • Peso:≈10 kg
  • Precio: 7.999 €

Los nuevos modelos de Oiz estarán disponibles a final de año, pero ya es posible hacer reservas a través del servicio de disponibilidad de Orbea, Rider Connect.

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