Te explicamos qué es el foam roller, para qué sirve y qué tipos hay

¿Qué es foam roller? ¿Para qué sirve? ¿Realmente sus resultados son efectivos, o es otro cuento de la lechera, un milagro de la pseudo ciencia? El Foam Roller es un cilindro de espuma que, aseguran, permite tonificar nuestros músculos y prevenir lesiones con solo dedicar 10 minutos al día a realizar ejercicios con él.

Aunque suene a milagro, a algo difícil de creer, la realidad es que funciona, y que se trata de una excelente alternativa para ciclistas -y otros deportistas- amateurs, que no puedan permitirse masajistas y fisioterapeutas manera constante. El rodillo de espuma representa un ahorro en tiempo y dinero, y ofrece unos beneficios relativamente similares.

Foam Roller

El Foam Roller en ciclismo

El ciclismo es un deporte de movimientos “rígidos”. Se trabajan mucho una serie de músculos y se mantienen posiciones durante horas, lo cual, pese a que sea verdad que ofrece ciertas ventajas, es decir, los músculos que necesitamos estarán perfectamente trabajados, puede conllevar sobrecargas en determinadas zonas, o incluso lesiones en determinados momentos.

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Los ciclistas profesionales solventan esto con sesiones de masaje, fisioterapia y gimnasio -para fortalecer otros grupos musculares-, pero para el común de los mortales el foam roller es una gran alternativa. Utilizando el rodillo de espuma para rodar eliminaremos esas tensiones, preámbulo de algo más serio. Y todo sin coste en desde nuestra propia casa.

Foam Roller

Tipos de Foam Roller

Los Foam Roller se puden dividir en varios tipos, cada uno propicio para un uso diferente:

  1. Foam roller de baja densidad: El tipo más ligero y suave al contacto con el cuerpo. Ideal tras entrenamientos muy duros o tras carreras exigentes, cuando los músculos están más doloridos.
  2. Foam roller firme: La antítesis del anterior. Su efecto de liberación muscular es más intenso, pero también su uso es más incómodo.
  3. Foam roller corto: Los hay de densidades variables, firmes o suaves. Su longitud es la mitad de uno estándar, lo que concentra el efecto en una zona más concreta. Ideales, por tanto, para enfocar el entrenamiento a un lugar preciso. Maniobrar sobre ellos, además, es considerablemente más sencillo.
  4. Foam roller con textura: Puntas o botones sobresalen en su superficie, que no es lisa como en los del tipo estándar. Esto ayuda a liberar nudos con más facilidad. Como el anterior, son útiles para concentrar el efecto en zonas concretas.
  5. Foam roller de densidad media: Si está empezando y no quiere desembolsar el dinero necesario para adquirir varios rodillos, los de densidad media son la solución ideal: polivalentes, no llegan a ser tan efectivos como los especializados en cada tarea, pero se pueden emplear con buenos resultados en todas ellas. Un 7 en cada apartado.
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Foam Roller

Precauciones

Como en todo entrenamiento hay que tener en cuenta cierta cosas y extremar las precauciones. El empleo del foam roller debe ser el adecuado, así como la intensidad del entrenamiento y la progresión del mismo. La supervisión periódica de un profesional que nos marque las pautas es siempre el escenario ideal.

Murcia, 1990. Periodista.