Specialized acaba de inventar las S-Works “de calle” y tienen todo el sentido del mundo
En plena Copa del Mundo de Nové Město hemos visto una de esas ideas tan simples que sorprende que nadie hubiera ejecutado antes. Specialized ha encontrado una solución elegante a una de las costumbres más incómodas del ciclismo profesional: subir al podio con las mismas zapatillas rígidas y resbaladizas con las que se compite.
Specialized convierte unas S-Works Recon de competición en unas zapatillas “de calle”
Es una escena habitual en cualquier carrera importante. El ciclista termina la prueba, pasa por la zona técnica, atiende a medios y acaba subiendo al podio todavía con el equipamiento de competición. En el caso del calzado eso suele significar caminar con zapatillas de XC ultrarrígidas, con suelas de carbono pensadas exclusivamente para pedalear y tacos poco prácticos para moverse fuera de la bici.

En Nové Město, Specialized ha enseñado una alternativa que tiene todo el sentido del mundo y que probablemente otras marcas no tardarán en copiar.
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Laura Stigger, que ganó la prueba XCO femenina tras dominar la carrera con autoridad, apareció en la ceremonia del podio con unas S-Works Recon aparentemente normales. Pero al fijarse bien había un detalle importante. No eran exactamente las mismas zapatillas con las que había competido.

La marca estadounidense ha tomado el upper completo de las S-Works Recon de competición, incluido su doble cierre BOA, y ha sustituido la clásica suela de carbono por una construcción completamente distinta. En lugar de una base rígida orientada al rendimiento puro, estas zapatillas montaban una mediasuela cómoda y una suela de goma adherente, más cercana a una sneaker premium que a una zapatilla de XC.
El resultado es curioso porque visualmente siguen siendo unas auténticas S-Works Recon. Mantienen la estética racing, el ajuste y toda la imagen de producto de competición que Specialized quiere enseñar en el paddock y en el podio. Pero al mismo tiempo permiten caminar con normalidad, subir escalones sin ir “patinando” y pasar horas fuera de la bici con mucha más comodidad.

Una idea sencilla que puede convertirse en tendencia
Más allá de la anécdota, la idea tiene bastante lógica desde el punto de vista de marca Las marcas de zapatillas siempre han querido que sus corredores aparezcan con sus productos también fuera de carrera, pero hasta ahora muchos bikers terminaban recurriendo a zapatillas casual de otras marcas en cuanto bajaban de la bici.
Con esta solución, Specialized consigue que sus corredores sigan luciendo unas S-Works incluso en el paddock o en el podio, pero sin obligarles a caminar con una zapatilla de competición pura.
No parece un simple experimento aislado. De hecho, viendo el resultado cuesta imaginar que otras marcas no acaben desarrollando algo parecido. Especialmente en un paddock donde cada vez se cuida más la imagen, la comodidad y la presencia de marca más allá de la propia competición.