Ti-Ronin, una potencia de titanio para trail y enduro

Germán M. Porcel - 2019-01-07 16:00:00 - Componentes Bicicleta

El titanio es el material olvidado. No ha cuajado en los cuadros de bici, pero Ti-Ronin lo ha hecho en las potencias.

Es más, tan solo se está aplicando a este tipo de componentes, pero no olvidemos que tiene propiedades excelentes. Ti-Ronin es el mejor ejemplo.

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La potencia de titanio Ti-Ronin para trail y enduro

De un primer vistazo es muy llamativa por dos aspectos: la Ti-Ronin va en bruto, es decir tiene un estilo industrial en el que los colores del titanio y el cordón de soldadura se presentan tal cual, sin embellecer ni pintar. Este toque le otorga un gran carácter (aunque existe una opción más pulida, pero con menos identidad de marca). En segundo lugar, su forma y tamaño: es pequeña, corta más bien, y el vástago frontal apenas sale unos centímetros del vertical.

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155€ cuesta esta Ti-Ronin, ahí tienes el precio si es lo que estabas buscando. Pero hay mucho más que decir sobre esta Ti-Ronin de titanio que se empezará a distribuir en marzo.

Sale en edición limitada aunque se prevé una comercialización al uso. Sus características: 35mm de longitud y 0˚ (sí, cero grados) de inclinación del manillar. 135 gramos. La versión superior, 140 gramos para 40mm de longitud. Ambas, de tubo CNC y soldadura en titanio.

Es una buena opción si te gusta la rigidez extrema, porque no olvidemos que el titanio es súper rígido y esta Ti-Ronin lo es también en consecuencia. Además, si necesitas tramo corto de potencia, te va a ir genial porque es cortísima. Y por último, es ligera, el titanio lo es, es otra de sus grandes propiedades.

Pero la Ti-Ronin no es tu potencia si buscas una postura menos cómoda sobre la bici, o si tu anatomía te exige tiro largo en el vástago de la potencia. Tampoco si eres un obseso del peso, ahí el carbono no tiene competencia.

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Ti-Ronin: la dificultad de aplicar el titanio

El titanio se intentó aplicar a los cuadros de las bicis. Y se hubiese impuesto en muchos casos al estilo Ti-Ronin, pero tiene dos hándicaps que hicieron que se descartase en la pelea entre aluminio, carbono y titanio: en primer lugar, el coste de producción, alto; y en segundo lugar, su manipulación, que requiere soldados en cámaras llenas de gas argón, ya que es un material que responde de forma muy baja al contacto con el oxígeno.

Como contrapartida, es un material muy pero que muy rígido. Asombrosamente rígido, sin duda; y, a pesar de su dureza, es bastante ligero.

Por eso, si las marcas han desestimado fabricar en titanio, sí que es interesante su aplicación en diferentes componentes. Ti-Ronin, esta potencia para mountain bike de trail y enduro, es un excelente ejemplo de ello.