Tim Wellens le gana la partida a Pidcock y gana la Clásica Jaén Paraíso Interior con un ataque lejano
Tim Wellens ya tiene su aceituna de oro. El belga del UAE Team Emirates XRG firmó una victoria incontestable en la quinta edición de la Clásica Jaén Paraíso Interior tras lanzar un movimiento decisivo a 61 kilómetros de meta y culminar la jornada en solitario en Úbeda. Tras varios años rondando el triunfo, esta vez no dejó escapar la oportunidad.
Tim Wellens conquista por fin Jaén con un ataque lejano y una exhibición en solitario
La prueba volvió a demostrar que es una clásica diferente dentro del calendario con un ritmo altísimo desde Linares, tensión constante y los tramos de sterrato como elemento selectivo. El pelotón rodó muy rápido en los primeros compases, con numerosos intentos de fuga neutralizados antes de que la carrera se endureciera definitivamente en los caminos de tierra.
El primer gran punto de inflexión llegó en los sectores de Vandelvira y Mar de Olivos. Ahí empezó la selección real. A falta de 61 kilómetros, Wellens cambió el ritmo y se llevó con él a Mark Donovan. El movimiento no era un simple tanteo. El belga quería romper la carrera desde lejos, consciente de que en Jaén la iniciativa suele tener premio.
En el segundo paso por Mar de Olivos, ya con 39 kilómetros por delante, lanzó el ataque definitivo. Un cambio de ritmo seco que le permitió abrir hueco mientras por detrás el grupo perseguidor, con presencia de hombres como Tom Pidcock y Benoît Cosnefroy, no encontraba la coordinación necesaria para cerrar la diferencia. La renta superó el minuto y, aunque en algunos momentos bajó ligeramente, nunca llegó a comprometer el triunfo.
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Wellens gestionó con oficio los sectores finales, incluidos Juancaballo y Santa Eulalia, manteniendo una cadencia constante y evitando errores en unos caminos que, con la lluvia reciente, se habían convertido en una trampa. A 16 kilómetros de meta vivió su momento más delicado al derrapar en una curva de grava que casi le lleva al suelo..
“Derrapé, perdí el control y pensé que me había caído, pero por suerte hice una buena parada y logré mantenerme en pie”, explicó tras la carrera.
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Superado el susto, el belga mantuvo la concentración hasta la llegada a Úbeda, donde cruzó la meta en solitario, sellando por fin una victoria que se le había resistido en ediciones anteriores. “Ataqué bastante pronto porque tenía buenas piernas. Al final los perseguidores acortaron distancias, pero pude seguir exprimiendo mi potencia hasta la meta. Hoy me sentí muy bien”, declaró el vencedor.
Por detrás, el podio lo completaron Tom Pidcockm, que partía como gran favorito, y Benoît Cosnefroy después de que Maxim Van Gils se viera implicado en una caída en el esprint final provocada por una maniobra que acabó con la descalificación de Christen.
El mejor español fue Iván Romeo, cuarto clasificado, que reconoció haber perdido sus opciones por cuestiones técnicas. “Ha sido una carrera muy dura, estoy contento con el rendimiento, pero no en el aspecto técnico porque no estuve al nivel de los rivales con los que iba. Perdí contacto en un par de bajadas. Tenía piernas para luchar por el podio, pero esto no es solo piernas”, comentó.
El vallisoletano detalló uno de los momentos clave: “Me fui a la zanja, son cosas que tendré que entrenar mas. Me falta en el aspecto técnico, pero de motor iba bien. Había mucho nivel, con Pidcock, Christen, Van Gils… Habrá que trabajar más algunos aspectos”.