"Estoy trabajando mi moreno": Por qué Roglic compitió con calcetines invisibles
Primož Roglič volvió a ser protagonista en el Tour de Francia, pero esta vez no fue por su rendimiento. No. El esloveno ha incendiado las redes por enseñar tobillo.
Los calcetines de Roglic se vuelven virales
Durante la etapa 12, marcada por el calor asfixiante (más de 33 °C) y un final demoledor en Hautacam, el líder del equipo Red Bull–Bora–Hansgrohe apareció en la salida sin rastro de los tradicionales calcetines aerodinámicos a los que hoy en día se les rinde culto en el ciclismo. En su lugar, unos discretísimos tobilleros —los llamados “invisible”— que apenas asomaban sobre sus zapatillas de ciclismo.
La imagen no tardó en inundar las redes y todos buscábamos una explicación.

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Los calcetines aerodinámicos han sido la norma en el ciclismo profesional durante años. Con tejido acanalado, prometen pequeñas ganancias en vatios, pero a cambio de una menor transpirabilidad. Y eso puede ser decisivo en las grandes ascensiones, donde las velocidades bajan y el efecto aerodinámico pierde importancia. El confort térmico puede ser mucho más decisivo.
Esa es la explicación para que ayer Roglič prescindiera tanto del casco aero como de los calcetines largos. Su objetivo era el de mantener la temperatura lo más fresca posible.
Al finalizar la etapa le preguntaron al propio Roglic por esto: "¿Hace calor, no? Estoy trabajando en quitarme las marcas del bronceaso para el verano".
Roglič ha roto, sin duda, con un código estético casi sagrado del ciclismo. Pero lo que antes era impensable empieza a cuestionarse. En una disciplina cada vez más dominada por el rendimiento, lo visual pierde terreno. Si algo funciona, aunque no quede bien en las fotos, empieza a aceptarse.