Por qué el ejercicio intenso es tan bueno para el corazón
Un estudio realizado por seis científicos y publicado en el European Heart Journal reveló que el ejercicio intenso tiene más beneficios para el corazón de lo que se pensaba hasta ahora. De hecho, afirman que entre 15 y 20 minutos semanales de este tipo de ejercicio son suficientes para reducir la mortalidad entre un 16% y un 40%.

No es ninguna novedad que el ejercicio sea bueno para la salud en general y en particular para el corazón, ya que la vida sedentaria está asociada a distintas enfermedades cardiovasculares, entre otros perjuicios.
Sin embargo, la novedad es que la cifra que dan estos investigadores es inferior a algunas recomendaciones que se suelen dar habitualmente, como el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, que establece esta recomendación en 75 minutos semanales. De este modo, el estudio pone de manifiesto que los beneficios del ejercicio intenso son más poderosos de lo que se creía.
Un estudio a gran escala arroja datos de gran importancia
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El estudio, publicado hace tan solo unas semanas, analizó el caso de cerca de 72.000 personas. A los participantes se les puso una especie de 'rastreador' para que recogiera toda la información sobre el nivel de intensidad de los ejercicios que realizaban. De esta manera, pudieron averiguar el tipo de ejercicio que hacían con mucha más precisión que con los tradicionales cuestionarios, con los que se pueden pasar por alto algunas actividades físicas.
Una vez recogida la información, cruzaron datos: por un lado, la frecuencia y la intensidad del ejercicio; por el otro, el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en un periodo de casi siete años.
Después de analizar los resultados, llegaron a la conclusión de que se reducía de manera muy considerable el riesgo de enfermedades cardiovasculares en las personas que realizaban a menudo ejercicios moderados e intensos.
Por otra parte, aquellos que hacían ejercicios intensos con más asiduidad eran los que tenían niveles más bajos de enfermedades cardiovasculares.