Calambres musculares, qué son, por qué se producen y cómo evitarlos

Ignacio P. - 2019-05-01 17:00:00 - Entrenamiento

Si preguntásemos a cualquier ciclista, profesional o aficionado, las cosas más molestas que te pueden pasar sobre una bicicleta seguro que la gran mayoría mencionaría sufrir un calambre en el momento menos adecuado. Se trata de un dolor intenso y localizado, que puede llegar a ser muy desagradable e imposibilita un óptimo rendimiento y, lo más importante, disfrutar de la práctica de nuestro deporte favorito. Pero vamos a ver exactamente qué es un calambre, por qué se produce y las mejores maneras de evitar sufrirlo.

ciclista con calambre muscular piernas

Qué es un calambre

Los calambres son uno de los problemas musculares más comunes, especialmente en deportistas. Se trata de un espasmo o contracción involuntaria en un músculo. Debido a ello se corta el riesgo sanguíneo  y la llegada de oxígeno a la zona afectada, y entonces llega el dolor. Un calambre es enemigo natural del deportista, además, porque la actividad muscular que conlleva el ejercicio produce, en ausencia de oxígeno, una acidosis muscular que aumenta la sensación de dolor.

Las partes del cuerpo más comúnmente afectadas son las pantorrillas, la parte posterior del muslo y los cuádriceps, aunque son muchos más los músculos que se pueden acalambrar con frecuencia.

ciclista con calambre muslos

Por qué se producen

El ciclismo es un deporte especialmente proclive para la aparición de calambres en los muslos. El pedaleo es un gesto constante y cíclico que carga siempre los mismos grupos musculares. En otros deportes los movimientos son más variados y el esfuerzo se reparte en todo el cuerpo, pero en el caso del ciclismo algunos músculos pueden acusar el excesivo esfuerzo manifestarlo en forma de calambres musculares en las piernas. Otras causas son:

  • Falta de entrenamiento. Aunque aquí os damos otras razones, la principal suele ser no tener una buena base de entrenamiento e intentar hacer rutas largas o más duras de lo que estamos preparados. Si no es tu caso, sigue leyendo.
  • La más mencionada suele ser la deshidratación a través del sudor, y la pérdida de electrolítos consecuente. Es importante hidratarse correctamente antes, durante -cada 15 o 20 minutos- y después de cada salida.
  • Un sobresfuerzo prolongado. Cuando se acude a alguna competición, es usual ver gente que lleva su cuerpo a límites a los que no está habituado. El ritmo se gana con el entrenamiento, y aumentar de golpe la cadencia a la que estamos acostumbrados es contraproducente.
  • No ajustar la altura del sillín y el manillar adecuadamente. Como ya explicamos con anterioridad puede ser causa de multitud de problemas físicos, incluyendo el calambre muscular.
  • Mover un desarrollo demasiado duro -ir atrancado- tampoco es una práctica aconsejable para evitar sufrir calambres musculares. Es preferible llevar una cadencia de pedaleo media o alta.

Estas son solo algunas de las causas. Nuestro estado físico -poco descanso- y mental -estrés-, el consumo de ciertos medicamentos o una alimentación inadecuada pueden ser factores de riesgo.

ciclista tratamiento calambre muscular piernas

Cómo evitar sufrir un calambre

Si bien no es posible eliminar al 100% las posibilidades de sufrir un calambre, sí que podemos tomar varias medidas que reduzcan considerablemente las opciones de vernos afectados.

  • Un calentamiento adecuado, con ejercicios de tonificación muscular, acompañado de los estiramientos oportunos al finalizar la práctica deportiva.
  • Toma bebidas con sales minerales, no solo agua. Una buena opción -y barata- es preparar nuestras propias bebidas isotónicas.
  • Mide tu esfuerzo. Hazte con un pulsómetro y si la ruta es larga mantente en tu zona aeróbica el mayor tiempo posible.

calambre

A esto suma lo dicho, mantenerse relajado y bien descansado los días previos, cuidar la alimentación que debe ser rica no solo en hidratos, sino también en frutas verduras y potasio, no abuses del desarrollo y pedalea en una posición cómoda que no fuerce ningún músculo. Siguiendo todos estos consejos, a buen seguro que será más difícil que un calambre nos fastidie la salida en el momento más inoportuno.