Consejos para montar en bici cuando hace viento

Ignacio P. - 2016-03-07 15:51:58 - Entrenamiento

El que monte en bici con regularidad sabe que uno de sus peores enemigos es el viento. Cuando este hace acto de presencia, la bici se vuelve más inestable, aumenta el estrés del ciclista y aumenta exponencialmente el desgaste físico y la fuerza que hay que ejercer para poder avanzar. Por eso hoy os traemos algunas recomendaciones para que cuando esto ocurra, sea lo más llevadero posible.

Tipos de viento

Me gustaría comenzar haciendo dos clasificaciones para catalogar al viento. Podríamos hacer una clasificación subjetiva donde el viento puede ser beneficioso o perjudicial, y otra más objetiva. Según la opción que escojamos nuestro comportamiento será diferente.

Montar en bici con viento

Para comenzar con la primera de ellas podemos decir que el viento es beneficioso cuando montamos en bici si este viene desde atrás y nos ayuda a avanzar, pero eso sería muy simple. Y diremos que es beneficioso cuando lo utilicemos para mejorar nuestra condición física, técnica, nuestro nivel de sufrimiento, etc...

Estaremos ante un viento perjudicial cuando la situación nos sobrepase -sea cual sea la fuerza del viento- y realmente veamos que la seguridad encima de la bicicleta está comprometida, en ese caso lo mejor es echar el pie al suelo y valorar tranquilamente la situación.

El segundo tipo de clasificación es la más objetiva y estándar. El viento puede ser frontal, lateral o una combinación de ambos, latero-frontal.

El viento frontal es ese que te va frenando cuando no te quedan fuerzas para pedalear y exige que demos más del 100%, en teoría no supone un problema para la estabilidad ya que al reducir la velocidad tenemos más control sobre nuestra bicicleta.

Con el viento lateral la cosa se pone un poco más peliaguda, y aunque nos permite ir rápido, pueden darse cambios bruscos en la dirección del ciclista. Si nuestra bici lleva ruedas lenticulares el riesgo aumenta. El viento lateral y frontal es la combinación de ambos y a los cambios bruscos de dirección le tendríamos que sumar el cansancio provocado por el mayor esfuerzo.

Algunos consejos para apaciguar los efectos del viento

Aquí daremos una serie de consejos generales que te pueden beneficiar independientemente del tipo de viento que haga.

Montar en bici con viento

Mantener la cadencia. Lo primordial es que tu nivel de esfuerzo se mantenga constante, a veces ante la sensación de lentitud aumentamos de manera considerable el esfuerzo, y en pocos kilómetros quedaremos desfondados. Para eso lo mejor es ir metiendo piñones grandes y platos pequeños hasta que logremos una cadencia que nos permita avanzar con cierta comodidad.

Tomar una posición aerodinámica. Tenemos que intentar ofrecerle la menor resistencia posible al viento. Para eso llevaremos nuestras manos a la parte más central posible del manillar, pondremos los brazos en posición de 90º lo que ayudará a que nuestra cabeza/torso/espalda queden lo más acoplados posible e intentaremos que nuestras rodillas queden lo más pegadas al cuadro.

Ropa y gafas. Si tu ropa queda totalmente pegada al cuerpo conseguirás que no se hagan bolsas de aire con efecto paracaídas, lo que frenaría el avance. Las gafas son un elemento indispensable en todas las salidas, pero con viento se convierten en una pieza fundamental.

Procura ir en grupo. Si vas en grupo el primero irá parando el viento y dará la opción a los de atrás de economizar los esfuerzos. Por supuesto habrá que ir rotando la primera posición para que todos se puedan aprovechar de esta ventaja.

Agudiza la atención y procura ir seguro pero relajado. Al principio dijimos que el viento puede suponernos un gran estrés que acabe con nuestras fuerzas. Por eso aunque hay que poner un plus de alerta durante estos días, procura que tu posición en la bicicleta sea firme, para poder hacer frente a cualquier imprevisto, pero lo más relajada posible.