Decathlon invierte en una empresa de baterías de litio reutilizadas
Decathlon sigue ampliando sus inversiones más allá de la fabricación y venta de material deportivo. A través de Decathlon PULSE, su división dedicada a inversión e innovación, el grupo ha entrado en VoltR, una empresa francesa especializada en recuperar celdas de baterías de litio usadas para fabricar con ellas nuevas baterías.
Decathlon entra en una ronda de 22 millones de euros
VoltR acaba de cerrar una financiación global de 22 millones de euros con la que pretende llevar su tecnología de remanufactura de baterías a una escala industrial.
La operación incluye una ronda Serie A de 16 millones de euros en la que participan Decathlon PULSE y el Fondo SPI 2, gestionado por Bpifrance en nombre del Estado francés dentro del programa France 2030. A esta cantidad se añaden otros 6 millones de euros en subvenciones procedentes del programa Première Usine.

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No se ha detallado qué cantidad concreta ha aportado Decathlon ni qué participación pasa a controlar en VoltR.
La inversión resulta especialmente interesante dentro del sector de la bicicleta por el creciente peso de las e-bikes, aunque VoltR trabaja actualmente con un abanico de aplicaciones mucho más amplio que incluye herramientas eléctricas, micromovilidad, domótica, ciudades inteligentes y sistemas móviles de almacenamiento energético.
¿Qué hace VoltR con las baterías usadas?
La propuesta de VoltR parte de la idea de que una batería haya dejado de ser adecuada para su aplicación original no significa necesariamente que todas sus celdas hayan agotado su vida útil.
La empresa recoge baterías usadas, analiza individualmente sus celdas y determina cuáles conservan unas prestaciones suficientes para ser reutilizadas. Esas celdas son posteriormente reasignadas y empleadas para producir nuevas baterías adaptadas a su rendimiento residual.
De esta manera se introduce una etapa adicional entre la primera utilización de una batería y su reciclaje definitivo.
"Desde hace cuatro años intentamos demostrar una idea bastante sencilla: una celda de litio que ha terminado su primera vida no necesariamente ha terminado su vida industrial", explica Maxime Bleskine, director general de VoltR.
La compañía asegura que las baterías resultantes, fabricadas en Francia, cumplen los mismos requisitos de rendimiento y certificación que las baterías convencionales. Según los datos publicados por VoltR, ya ha puesto en el mercado más de 20.000 unidades.
VoltR multiplicará por seis su capacidad de producción y Decathlon busca impulsar una industria europea de baterías más circular
El objetivo de los 22 millones de euros es precisamente dejar atrás la fase inicial y convertir este sistema en un proceso industrial a mayor escala.
Durante los próximos dos años, VoltR prevé duplicar la superficie de su fábrica de Verrières-en-Anjou, en Francia, y multiplicar por seis su capacidad de producción. La inversión también servirá para automatizar procesos y desarrollar nuevas tecnologías para diagnosticar y clasificar las celdas recuperadas.
Además, la empresa construirá una instalación específica para almacenar baterías y pretende ampliar considerablemente su plantilla. Actualmente cuenta con alrededor de 40 empleados y su objetivo es aproximadamente duplicar ese número.
Para Decathlon, la inversión encaja dentro de la estrategia de Decathlon PULSE de participar en empresas y tecnologías que puedan transformar diferentes áreas vinculadas a su actividad.
Franck Vigo, director general de Decathlon PULSE, considera que el modelo de VoltR ofrece "una respuesta concreta a un importante desafío medioambiental" y explica que la inversión pretende contribuir a reforzar en Europa las capacidades industriales, el conocimiento y los suministros necesarios para desarrollar una industria más circular.
La reutilización de celdas podría adquirir una importancia creciente a medida que aumenta el número de productos electrificados y, con ellos, el volumen de baterías que llegan al final de su primera vida útil.