Google adelanta a Garmin con su Fitbit Air, una alternativa a la pulsera Whoop
Google ha presentado hace unos días la Fitbit Air, una pulsera deportiva sin pantalla diseñada para monitorizar recuperación, sueño y carga de entrenamiento. Su precio y la ausencia de suscripción obligatoria la convierten en una seria alternativa a Whoop y la futura pulsera de Garmin.
Google desafía a Whoop con una pulsera diseñada para monitorizar la recuperación del ciclista
Las pulseras deportivas sin pantalla se han convertido en una de las tendencias más importantes dentro del entrenamiento de resistencia. Popularizadas por Whoop y adoptadas por deportistas de élite como Mathieu van der Poel, prometen monitorizar recuperación, sueño y carga de entrenamiento sin necesidad de llevar un reloj inteligente en la muñeca las 24 horas del día.
Ahora Google quiere entrar de lleno en ese mercado con la nueva Fitbit Air, una pulsera que llega acompañada de Google Health, la evolución de la antigua aplicación Fitbit, y que plantea una propuesta muy diferente a la de Whoop. Más económica, sin suscripción obligatoria y con una fuerte integración de inteligencia artificial, la Fitbit Air podría convertirse en una de las opciones más atractivas para ciclistas y deportistas de resistencia.

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Google completó la compra de Fitbit en 2021 por unos 2.100 millones de dólares. Desde entonces la compañía ha ido integrando progresivamente la tecnología de Fitbit dentro de su ecosistema de salud y bienestar.
La Fitbit Air representa el paso más importante de esta estrategia. Se trata de una pulsera sin pantalla diseñada para llevarse continuamente, tanto durante el entrenamiento como durante el descanso o el sueño, registrando de forma permanente parámetros fisiológicos y de actividad.
Junto a ella viene de la mano Google Health, la plataforma que sustituye a la antigua aplicación Fitbit y que centraliza todos los datos relacionados con la salud, recuperación y entrenamiento, además, está impulsada por la inteligencia artificial del gigante tecnológico.
Una pulsera diseñada para competir directamente con Whoop
La similitud entre Fitbit Air y Whoop es evidente. Ambas apuestan por un formato sin pantalla, ligero y discreto, pensado para quienes ya utilizan un ciclocomputador o un reloj deportivo durante los entrenamientos y no necesitan otra pantalla más en la muñeca.
La Fitbit Air registra:
- Frecuencia cardíaca 24 horas al día
- Frecuencia cardíaca en reposo
- Variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV)
- Saturación de oxígeno (SpO2)
- Temperatura de la piel
- Sueño y fases del sueño
- Carga cardiovascular
- Actividad física diaria
- Alertas de ritmo cardíaco irregular y posibles episodios compatibles con fibrilación auricular

Según Google, el nuevo sistema de análisis del sueño mejora un 15% la precisión respecto a generaciones anteriores y permite detectar con mayor detalle interrupciones y cambios entre fases del sueño. Aunque lo cierto es que habrá que esperar un tiempo para confirmar su precisión puesto que algunos usuarios están reportando diferencias importantes, al compararlas con otroas hechas en otros dispositivos, en las mediciones de su HRV o pulso en reposo, por ejemplo.
Para los ciclistas, especialmente aquellos que están pendientes de sus métricas de recuperación, la incorporación de HRV resulta especialmente relevante. Esta variable se ha convertido en uno de los indicadores más utilizados para evaluar el estado de recuperación y la adaptación al entrenamiento.
El gran argumento frente a Whoop: no necesita suscripción
Mientras que la pulsera Whoop exige una suscripción anual que actualmente oscila entre unos 180 y 315 euros al año dependiendo del plan contratado. Y si se deja de pagar, el dispositivo pierde prácticamente toda su funcionalidad. La Fitbit Air adopta un enfoque completamente distinto. La pulsera cuesta 99,99 euros y puede utilizarse sin necesidad de contratar ningún servicio adicional.
Google sí ofrece una suscripción opcional denominada Google Health Premium, con un precio de 8,99 euros al mes, que añade funciones avanzadas como:
- Entrenador impulsado por Gemini AI
- Planes de entrenamiento personalizados
- Biblioteca ampliada de ejercicios
- Análisis avanzados de recuperación
- Herramientas nutricionales
- Seguimiento ampliado de la salud
Además, los compradores de la Fitbit Air reciben tres meses gratuitos de acceso al servicio premium.
Para muchos usuarios esta diferencia económica puede resultar decisiva, especialmente teniendo en cuenta que gran parte de las métricas esenciales ya están disponibles sin necesidad de pagar ninguna cuota.
Gemini AI quiere convertirse en tu entrenador personal
Una de las novedades más importantes es la integración de Gemini dentro de Google Health. El nuevo Coach analiza los datos procedentes de la Fitbit Air y genera recomendaciones personalizadas teniendo en cuenta el descanso, la carga de entrenamiento, los objetivos deportivos e incluso factores externos como la temperatura ambiental.
El sistema también permite mantener conversaciones naturales para modificar objetivos, adaptar entrenamientos o ajustar la planificación en caso de lesión, viajes o cambios de rutina.
La idea de Google es ofrecer una experiencia cercana a la de un entrenador personal digital capaz de aprender continuamente del usuario.
Más ligera, más discreta y con una semana de autonomía
A nivel estético, Fitbit Air apuesta por un diseño minimalista. El cuerpo del sensor presenta una forma ovalada más alargada y estrecha que la de Whoop, con un perfil muy discreto pensado para pasar prácticamente desapercibido durante todo el día.
Las correas pueden intercambiarse fácilmente mediante un sistema de extracción rápida y Google ofrece varias opciones de acabado, incluyendo versiones textiles, deportivas y premium.
La autonomía anunciada alcanza hasta siete días de uso. La carga completa requiere aproximadamente 90 minutos y una carga rápida de cinco minutos proporciona alrededor de un día adicional de funcionamiento.
¿Es mejor que una Whoop?
La respuesta depende del tipo de usuario. Whoop continúa ofreciendo un ecosistema más avanzado para quienes buscan analizar hasta el último detalle de su recuperación. Mantiene funciones específicas como monitorización avanzada del estrés, diarios personalizados, análisis de hábitos o integración con biomarcadores procedentes de análisis de sangre.
Las primeras comparativas muestran que Fitbit Air ofrece mediciones de frecuencia cardíaca, sueño y HRV muy similares, además de una interfaz más sencilla y accesible. Aunque como ya hemos adelantado, algunos usuarios también reportaron diferencias importantes en las mediciones.
Para muchos ciclistas que únicamente buscan controlar recuperación, descanso y carga de entrenamiento, Fitbit Air parece cubrir la mayor parte de las necesidades por mucho menos dinero.
¿Ha adelantado Google a Garmin antes de que presente su alternativa?
La llegada de Fitbit Air también coincide con los crecientes rumores sobre la futura Garmin Cirqa Smart Band.
Las filtraciones aparecidas durante los últimos meses apuntan a que Garmin trabaja en una pulsera sin pantalla orientada igualmente al seguimiento continuo de la recuperación, el estrés y las métricas fisiológicas.
Los documentos filtrados describen un dispositivo capaz de monitorizar señales biométricas relacionadas con el rendimiento deportivo y la recuperación, muy en línea con la filosofía de Whoop y Fitbit Air.
Sin embargo, Garmin todavía no ha presentado oficialmente el producto y tampoco ha confirmado su sistema de funcionamiento. La última filtración incluso apuntaba a un precio alto.
Si finalmente esos datos son correctos, Google podría haber conseguido adelantarse en un segmento cada vez más interesante para los ciclistas. Fitbit Air llega antes, cuesta apenas 99,99 euros y elimina una de las principales barreras que muchos usuarios encuentran en Whoop: la obligación de pagar una suscripción para acceder a sus funciones básicas.
La batalla por dominar las pulseras deportivas sin pantalla acaba de comenzar y, por primera vez en años, Whoop parece tener competencia real.