Así organiza Pidcock las pantallas de su Garmin para competir
El ciclocomputador de un ciclista profesional es uno de los elementos a los que más mismo prestan estos, un dispositivo al que pocos tienen acceso más allá de sus entrenadores. Tom Pidcock mostró el suyo hace algunos meses y reveló una configuración extremadamente sencilla, basada únicamente en los datos que considera imprescindibles para rendir al máximo.
Así tiene configurado Tom Pidcock su Garmin: dos pantalla y datos básicos
Los ciclocomputadores actuales permiten monitorizar prácticamente cualquier aspecto del rendimiento: potencia, frecuencia cardíaca, dinámica de pedaleo, carga de entrenamiento, navegación avanzada o métricas fisiológicas cada vez más complejas. Sin embargo, Tom Pidcock demostró que, al más alto nivel, muchas veces menos es más.

En un vídeo publicado por Garmin Cycling, el británico explicó que utilizaba un Garmin Edge 840 Solar configurado con dos pantallas de trabajo, una filosofía muy alejada de las configuraciones cargadas de datos que suelen verse entre muchos aficionados.
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En la pantalla principal de competición únicamente mostraba seis campos de datos:
- Tiempo de vuelta (Lap Time)
- Potencia media de vuelta (Lap Power)
- Frecuencia cardíaca
- Velocidad
- Distancia de vuelta (Lap Distance)
- Potencia de 3 segundos
Uno de los aspectos más llamativos de la configuración es la importancia que concede a las métricas por vuelta frente a los datos acumulados de toda la actividad.
La utilización del tiempo, distancia y potencia media de vuelta permite dividir una carrera o entrenamiento en bloques de esfuerzo claramente diferenciados. De esta forma resulta más sencillo analizar cada subida, cada intervalo o cada tramo específico sin depender de los valores globales de la jornada.
También destaca la presencia de la frecuencia cardíaca. Aunque la potencia se ha convertido en la referencia principal para controlar el esfuerzo, el pulso sigue aportando información fundamental sobre cómo está respondiendo el organismo en cada momento y permite detectar estados de fatiga, calor o falta de recuperación.
Por su parte, la potencia de 3 segundos ofrece una lectura más estable que la potencia instantánea, suavizando las constantes oscilaciones que se producen al pedalear y facilitando mantener una intensidad determinada.

El mapa, la segunda pantalla imprescindible
La otra pantalla que utiliza Pidcock está dedicada a la navegación. El mapa ocupa la mayor parte de la pantalla y se complementa únicamente con dos datos adicionales: la distancia hasta el destino y el tiempo de vuelta.
- Mapa
- Distancia hasta el destino
- Tiempo de vuelta
La navegación se ha convertido en una herramienta cada vez más importante en el ciclismo profesional. Más allá de seguir una ruta, permite anticipar curvas, cruces y cambios de dirección, algo especialmente útil en descensos técnicos o en finales complejos donde conocer cada metro del recorrido puede marcar diferencias.
Mientras la tecnología ofrece cada vez más información, el británico apostaba por quedarse únicamente con los datos que realmente influyen en sus decisiones sobre la bicicleta. Una prueba más de que, incluso al máximo nivel, la clave no siempre está en ver más datos, sino en saber cuáles son realmente importantes.
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