El airbag para ciclistas Aerobag, elegido como uno de los mejores inventos de 2026 por TIME
El Aerobag, el sistema de protección para ciclistas que comenzó a probarse este año en el pelotón profesional, acaba de recibir uno de los reconocimientos internacionales más importantes de la innovación. La revista estadounidense TIME lo ha incluido entre las 300 mejores invenciones de 2026, un reconocimiento que llega mientras la UCI trabaja para regular el uso de estos dispositivos en competición.
TIME reconoce al Aerobag como uno de los mejores inventos de 2026
Hace unos meses ya contamos en Brújula Bike que el airbag Aerobag comenzaría a utilizarse en entrenamientos de equipos WorldTour durante 2026. Ahora, el proyecto desarrollado en Bélgica por el equipo de Bert Celis acaba de recibir un importante respaldo internacional.
La revista TIME ha incluido Aerobag en su selección The Best Inventions of 2026, dentro de la categoría Sports & Fitness. Se trata de una selección anual que reúne 300 innovaciones de diferentes sectores, valoradas por aspectos como su originalidad, impacto, eficacia y ambición.
Los airbags llevan años utilizándose en deportes como el motociclismo, pero su adaptación al ciclismo de carretera plantea dificultades particulares. El peso, la aerodinámica, la libertad de movimientos y la necesidad de identificar una caída antes del impacto son algunos de los desafíos que los fabricantes están intentando resolver.
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Aerobag propone una solución que apenas modifica la indumentaria habitual del ciclista. El dispositivo se integra en los tirantes del culotte y utiliza nueve sensores que analizan los movimientos del corredor 200 veces por segundo. Cuando el algoritmo detecta una situación compatible con una caída, el sistema despliega una estructura hinchable destinada a proteger zonas especialmente vulnerables, como el cuello y el tronco.
La electrónica y el cartucho de CO₂ se alojan en un pequeño módulo situado en la espalda. Tras una activación, el sistema puede volver a utilizarse sustituyendo el cartucho correspondiente.
Un proyecto que nació tras la muerte de Bjorg Lambrecht
Detrás de Aerobag hay una historia directamente relacionada con uno de los accidentes que más conmocionaron al ciclismo en los últimos años. El fallecimiento del joven corredor belga Bjorg Lambrecht durante el Tour de Polonia de 2019 fue el acontecimiento que impulsó a Bert Celis a buscar una solución capaz de ofrecer una protección adicional al casco.
Celis, ingeniero y aficionado al ciclismo, comenzó entonces un desarrollo que ha necesitado varios años para alcanzar su estado actual. Su objetivo era conseguir que los corredores pudieran disponer de un sistema de protección adicional sin penalizar su rendimiento deportivo.
La empresa ha trabajado para facilitar la integración del dispositivo en la indumentaria ciclista. Además, equipos WorldTour como Picnic PostNL y Visma Lease a Bike ya han probado la tecnología, aunque su utilización generalizada en competición continúa pendiente de los correspondientes avances normativos.
Los airbags están cada vez más cerca del pelotón profesional
El reconocimiento de TIME llega en un año especialmente importante para esta tecnología. Aerobag no es el único fabricante que intenta trasladar al ciclismo de carretera una protección que ya está asentada en otras disciplinas.
En abril, Van Rysel presentó un mono de competición con airbag integrado, desarrollado junto a In&motion, una empresa con experiencia en sistemas utilizados en motociclismo. Su dispositivo es capaz de desplegarse en unos 60 milisegundos y está diseñado para proteger diferentes zonas del tronco.
Pocos meses después conocimos el prototipo de Castelli, desarrollado junto a Soudal Quick-Step, que destaca por pesar apenas 70 gramos. En este caso, el sistema concentra la protección principalmente en la columna vertebral, apostando por reducir al máximo el peso del dispositivo.
En mountain bike, la tecnología ya ha comenzado a demostrar su utilidad en situaciones reales. Uno de los ejemplos más recientes lo protagonizó Henri Kiefer durante su espectacular caída en la Copa del Mundo de DH de Whistler. El alemán llevaba el sistema Tech-Air MX de Alpinestars y, tras el accidente, destacó públicamente la importancia de haber utilizado esa protección.
Son soluciones diferentes, pero todas responden a una misma necesidad: aumentar la protección del ciclista en caso de accidente sin comprometer las exigencias de cada disciplina.
La UCI también ha comenzado a mover ficha. En febrero de 2026, el organismo internacional abrió una convocatoria para colaborar con fabricantes y especialistas en el desarrollo de airbags y nuevas prendas de protección.
El objetivo es establecer un marco técnico y normativo que permita integrar estos dispositivos tanto en los entrenamientos como en las competiciones.
Para Aerobag, su inclusión entre los mejores inventos de TIME supone un reconocimiento a una tecnología que todavía tiene que superar algunos pasos antes de consolidarse en el ciclismo profesional. Pero también confirma el creciente interés por una solución que podría ampliar considerablemente la protección que actualmente ofrece el equipamiento ciclista.