"Me han cambiado la vida desde enero”: Pogacar vuelve a pasar otro test y explica cómo está viviendo el operativo antidopaje
La intensa campaña antidopaje desplegada durante el Tour de Francia 2026 no se detiene. Después de la enorme polémica generada por los controles realizados de madrugada a Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, la International Testing Agency (ITA) volvió a visitar este lunes varios hoteles de los equipos para realizar una nueva ronda de controles, aunque esta vez dentro del horario habitual.
Los controles antidopaje siguen en el Tour: Pogacar vuelve a pasar otro test y explica cómo está viviendo el operativo de la ITA
Entre los equipos inspeccionados estuvieron Red Bull-BORA-hansgrohe, Decathlon CMA CGM, EF Education-EasyPost, Alpecin-Premier Tech, Soudal-QuickStep, XDS Astana, Groupama-FDJ y Picnic-PostNL, según informa Cyclingnews.
Evenepoel y Paul Seixas, entre los nuevos controles
De acuerdo con Cyclingnews, el equipo de Remco Evenepoel recibió la visita de los inspectores de la ITA alrededor de las 22:00 horas, mientras que el Decathlon CMA CGM de Paul Seixas fue controlado aproximadamente hora y media antes.
En algunos casos se analizó a toda la plantilla, mientras que en otros únicamente fueron seleccionados determinados corredores.
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También Tadej Pogacar volvió a ser requerido durante la jornada de descanso. El líder del Tour y su compañero Isaac del Toro fueron sometidos a un nuevo control alrededor de las 21:00 horas, una práctica que es completamente habitual durante los días de descanso de la carrera.
A diferencia de los controles realizados durante la madrugada del domingo, estas inspecciones se efectuaron entre las 6:00 y las 23:00, la franja horaria ordinaria prevista por la normativa antidopaje y que no requiere ninguna autorización extraordinaria.
Pogacar: “Desde enero vivo pendiente de los controles”
Tras volver a pasar por el control antidopaje, Pogacar habló ampliamente sobre una situación que considera inusual por la intensidad con la que se está desarrollando este año.
El maillot amarillo explicó que prácticamente ha tenido que adaptar su vida cotidiana a la posibilidad de recibir una visita inesperada de los inspectores.
“Este año está siendo muy raro con los controles en general. Están haciendo pruebas diferentes a las habituales y estuve contando todos los controles que llevo desde enero… Cuando estaba en casa, me levantaba a las seis de la mañana por si alguien llamaba, y pensaba en no querer ni ir al supermercado o a cenar por si venían en horas aleatorias. El médico que vino de madrugada incluso se disculpó porque no era culpa suya venir a esa hora. Yo también pensaba que era otro horario, pero me respondió que era un control nocturno.”
Pese a reconocer que la situación resulta incómoda, el esloveno insistió en que acepta plenamente este tipo de medidas si contribuyen a mantener la credibilidad del deporte.
“Apenas pude dormir después. Es raro, pero lo acepto porque es necesario seguir demostrando que competimos limpios. Lo acepto totalmente y me comprometo a ello, pero sí es un poco una faena cuando solo duermes cuatro horas en medio de una carrera de tres semanas. Y Vingegaard, al que controlaron a las dos de la madrugada, quizá durmió cuatro horas o menos. Te rompe el sueño profundo y piensas: ‘Me han estropeado la noche por completo’. Pero es lo que hay; si tenemos que hacer esto, lo hacemos.”
La asociación de corredores pide una reflexión
Las declaraciones de Pogacar llegan apenas un día después del comunicado emitido por la CPA (Cyclistes Professionnels Associés), el sindicato internacional de corredores.
La organización dejó claro que respalda una lucha antidopaje rigurosa, pero cuestionó la conveniencia de realizar controles durante la noche.
“La CPA desea reafirmar, en nombre de todos los corredores, su compromiso total con una lucha antidopaje sólida, creíble y eficaz. Los ciclistas profesionales son los primeros en querer un deporte limpio.”
No obstante, el comunicado añade que: “Los controles nocturnos plantean interrogantes sobre su pertinencia: interrumpir el descanso de los deportistas en plena noche para realizar controles merece una seriareflexión.”
La asociación incluso plantea si no sería más eficaz destinar más recursos al desarrollo de nuevas técnicas científicas de detección.
”¿No sería más apropiado invertir más en investigación científica y en tecnologías de detección, en lugar de aumentar el número de controles por sorpresa especialmente intrusivos? Nuestro objetivo no es cuestionar la lucha contra el dopaje; al contrario, queremos que sea cada vez más eficaz y específica para identificar a los verdaderos tramposos, respetando siempre los derechos, la salud y la recuperación de los deportistas.”
Jonathan Vaughters: “Con estos controles habríamos evitado 25 años de drama para este deporte"
Quien sorprendió con una de las reacciones más contundentes fue Jonathan Vaughters, director del EF Education-EasyPost, un equipo que también fue controlado durante la jornada de descanso.

En una publicación en redes sociales, el estadounidense defendió la utilidad de estos controles precisamente por su capacidad para detectar sustancias administradas en microdosis.
“Voy a decir algo que quizá sorprenda: un control a las dos de la madrugada es una de las formas más eficaces de detectar péptidos como la EPO, la hormona del crecimiento o pequeñas dosis de testosterona.”
Vaughters fue más allá al establecer un paralelismo con la época más oscura del ciclismo profesional.
“Si la UCI nos hubiera hecho controles a las dos de la madrugada en 2001, probablemente habríamos sido suspendidos y habríamos evitado 25 años de drama para este deporte.”
Finalmente, mostró su comprensión hacia Pogacar y Vingegaard, que han sido el rostro visible de esta nueva estrategia antidopaje.
“Es una pena que Tadej y Jonas tengan que pagar por los errores que cometimos nosotros. Pero cambiaría unas horas de sueño perdidas por recuperar credibilidad para nuestro deporte. Sinceramente, creo que les debo una disculpa.”
Con aproximadamente 600 controles previstos durante este Tour de Francia, la ITA mantiene uno de los programas antidopaje más ambiciosos vistos hasta la fecha en la carrera, una estrategia que, a tenor de lo ocurrido durante las últimas jornadas, seguirá generando debate hasta la llegada a París.