Este piloto de F1 prefiere hacerse 350 km de gravel para llegar a su próximo Gran Premio
Valtteri Bottas ha encontrado una forma bastante particular de desplazarse entre dos Grandes Premios de Fórmula 1. En lugar de viajar en avión desde Malasia hasta Singapur, el piloto finlandés ha decidido cubrir en bicicleta los aproximadamente 350 kilómetros que separan Sepang del escenario de la siguiente carrera.
Una pequeña aventura de varios días que encaja perfectamente con un piloto para el que el ciclismo hace tiempo que dejó de ser un simple entrenamiento complementario.
De Sepang a Singapur en una Canyon de gravel
Bottas puso rumbo al sur desde las inmediaciones del circuito de Sepang con la intención de llegar pedaleando hasta Singapur. Un trayecto que normalmente supone alrededor de cuatro o cinco horas en coche o apenas una hora de vuelo se convierte así en una ruta de unos 350 kilómetros por Malasia.

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El finlandés ha planteado el recorrido en varias etapas, atravesando zonas rurales y carreteras secundarias hasta alcanzar la frontera con Singapur. El calendario tampoco admite demasiadas distracciones ya que tiene que llegar a tiempo para cumplir con sus compromisos del siguiente Gran Premio.
En su primer día de viaje, Bottas completó 56,6 kilómetros hasta Port Dickson en 2 horas y 8 minutos, con 268 metros de desnivel positivo, y el segundo fueron 161,91 km con 473 m en 5 horas y 45 minutos
Y todo ello sobre su nueva Canyon Grail, una marca con la que mantiene una relación especialmente estrecha. De hecho, Bottas ya ha protagonizado alguna que otra noticia relacionada con Canyon, como cuando el filtró una nueva Aeroad antes de que el modelo hubiera sido presentado oficialmente.

El ciclismo de Bottas va mucho más allá de una afición
Aunque recorrer 350 kilómetros en bicicleta entre dos Grandes Premios pueda parecer una excentricidad, resulta bastante menos sorprendente conociendo la trayectoria reciente del finlandés.
Bottas lleva años entrenando y compitiendo sobre la bicicleta, especialmente en gravel. Una dedicación que él mismo ha explicado en alguna ocasión al hablar de cómo consigue combinar el ciclismo con las exigencias de la Fórmula 1.

Su nivel tampoco es precisamente el de un cicloturista ocasional. En 2023 consiguió clasificarse para el Mundial de Gravel después de terminar sexto en la Swartberg 100 de Sudáfrica. Para esta temporada también ha conseguido plaza para el Mundial tras terminar quinto de su categoría en la Hlinsko Gravel Tour de República Checa.
Buena parte de esa conexión con el ciclismo también está vinculada a su pareja, la ciclista australiana Tiffany Cromwell, que le acompaña en este viaje, y durante años ha sido corredora del Canyon//SRAM y especialista también en gravel.
El viaje entre Sepang y Singapur es, por tanto, una nueva muestra de hasta qué punto las dos ruedas forman parte de la rutina de Bottas. Mientras buena parte del paddock resuelve el desplazamiento entre carreras subiéndose a un avión, el finlandés ha preferido convertir esos 350 kilómetros en otra aventura sobre la bicicleta.